jueves, 28 de julio de 2011

La inutilidad del contrincante y la humildad del sabio

No recuerdo qué día fue, no hace mucho desde luego…creo que un día de estos. Estuve en casa de unos amigos, una visita de esas en la que crees que vas tu solo y después te encuentras con un montón de gente indeseable. No te queda otra que hacer vida social ¡un horror! Yo, que tengo fobia social. La cuestión es que lo que en un principio parecía que iba a ser una reunión distendida, una fiestuqui relajadita, veraniega, a la que vas olvidándolo todo porque no quieres que te recuerden ni quién eres, ni a qué te dedicas, ni a qué se dedican los demás, ni nada de nada, termina siendo un examen de las profesiones, una competición del haber quién sabe más, una exhibición del cacareo del listo, osea del inútil, del que no sabe nada, del bobo de salón, ese que se dedica a criticar, a hablar, a inquirir, a hablarlo todo por hablar. En realidad tú solo quieres tomar algo, comer...sandía por ejemplo, picar...pasar del tema, cambiar las ideas, hablar de vanalidades, mirar, escuchar, observar, oler...aprovechar el estío. Pues no. En dicha reunión había un académico que obviamente no quería en absoluto que le preguntaran nada de su profesión, había un médico que le pasaba lo mismo, un productor de cine, y otros y otros...que idem…igualmente hallábase gente absurda, mucha del tipo de Antonio o del tipo del Marcelito de los que ya he hablado en otras ocasiones, esos que se dedican a hablar mal de los que se lo trabajan y a quejarse de lo mal que les va cuando no hacen nada en absoluto por que les vaya bien…Estos personajes en lugar de dejar tranquila a la gente cuando acuden a las reuniones, no lo hacen, van a las reuniones a trepar, o a no sé qué, a hacer relaciones, no dejan tranquilos a los demás, no, ¿qué hacen? Se dedican a entrevistar sobre sus profesiones, a cuestionar, a hablar de igual a igual a las personas que llevan por ejemplo trabajando en su especialidad treinta años o quizás cuarenta...qué sé yo. Hablando de cualquier cosa y sabiendo mucho de cualquier cosa. Osea saben de todo.
Los opinadores de oido, opinan y opinan, y saben de todo, claro. Es así. El caso es que luego esa información no les sirve para nada, a las pruebas me remito, pero ellos preguntan y preguntan sin cesar y el profesional se ve obligado a disertar y responder contínuamente porque sino quedas de grosero. Así es, lo que en principio era una reunión en la que no habías previsto hablar con nadie, ahora tienes que hacerlo y además de algo como es tu vida cotidiana profesional, esa de la que te querías olvidar en esa reunión veraniega. Yo siempre termino mal este tipo de fiestas, pensando que soy muy blanda, que no tengo personalidad para mandar muy lejos a tanta gente inútil que solo vienen a amargarte la vida y a remedarte la plana. ¡que carajo! por qué no harán ellos lo que hacen los demás, y sin embargo opinan y opinan con esa facilidad. Me cabreo terriblemente porque no soporto ese tipo de inquisición de gente que habla para amargarle a uno la vida sin hacer nada, ¡bastante tiene uno ya con los políticos!. En fin, cosas de la vida que hay que asumir si uno quiere socializar, pero como bien dice mi amigo ruso Serguei cuando hablamos de estos tipos que tanto hablan: no hay que fijarse en lo que hablan las personas sino en lo que estos hacen…y cuanta razón lleva.

viernes, 22 de julio de 2011

Ayuno

¿Qué es el ayuno? Sería algo sencillo si la gente se abtuviera al menos una vez al mes de comer y beber y cograra ese dinero para los que nos tienen medios en la vida. Tan sólo una vez al mes. Esta ley inteligente que fue establecida por Dios y que es bien sencilla en realidad solucionaría el asunto de la pobreza en el mundo al tiempo que sería una manera de establacer fortaleza y medida en el carácter a los que lo cumplieran, en suma iría en su beneficio. Los Salmos invitan frecuentemente al ayuno personal en ocasiones de dificultad: Salmos 35, 69, 109. Véase también: Daniel 9: 3; ; Esdras 10: 6; Nehemías 1: 4.
La práctica del ayuno ha sido muy frecuente en el judaísmo del primer siglo y aparece en el Nuevo Testamento, especialmente con los discípulos de Juan Bautista (Mc 2:28). Jesús ayunaba en todo momento y cada vez que necesitaba obtener conocimiento ( Mt 4) y su advertencia de no manipular esta práctica para atraer atención (Cf Mt 6,17; Lc 18,12) no debe interpretarse como un rechazo más bien al contrario. Como los profetas, Jesús enfatizó en la sinceridad y el arrepentimiento como la esencia del ayuno. Él criticaba a aquellos que exhibían la práctica del ayuno de manera “teatralizada”, a cambio, Jesús predicaba que se practicase en silencio, sin hipocresía, para un mayor dominio de los aspectos terrenales, una superación del hombre espiritual sobre el natural.
Debido a que el cristianismo proviene de forma directa del judaísmo, el ayuno cristiano comparte muchas características con el ayuno judío.
La características del ayuno –de una manera práctica- varían entre las denominaciones, el catolicismo distingue entre "ayuno" (que involucra tres comidas diarias, en las que sólo una puede incluir carne roja) y "abstinencia" (ninguna carne roja). El período de ayuno más conocido es la Cuaresma, la cual tiene unos 40 días de duración. En la actualidad, la Iglesia católica prescribe como dias de ayuno obligatorio el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, recomendando el ayuno personal. Cerca de la mitad de los protestantes carecen de la tradición del ayuno. En iglesias evangélicas y denominaciones paradenominacionales, el ayuno se practica frecuentemente, muchos de los cuales lo llevan a cabo con abstinencia total de alimentos durante un lapso, ingiriendo solamente agua. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) por ejemplo, ayunan cada primer domingo de mes durante veinticuatro horas, y ayunan cada vez que necesitan tener conocimiento o estar en consonancia con Dios.
El ayuno cristiano ha sido utilizado de diversas maneras a través de la historia.
Parece evidente que la enseñanza del ayuno es tomada principalmente del realizado por Jesucristo durante sus cuarenta días en el desierto, después de haber sido bautizado. En los comienzos de la iglesia primitiva el ayuno era un periodo de recogimiento que constaba de dos días de ayuno semanales, ya que era costumbre de los judíos devotos ayunar esa cantidad de días, aunque para realizar una diferenciación observaban días distintos. Los judíos observaban el ayuno los lunes y jueves, mientras que los cristianos los miércoles y viernes. Durante los primeros años del siglo III aquellos que se preparaban para ser bautizados realizaban un ayuno durante el viernes y el sábado, y su bautismo tenía lugar en la madrugada del domingo, de manera análoga a la resurrección de Jesús. Con la declaración del cristianismo como religión oficial del estado por el Concilio de Nicea, el ayuno comenzó a declinar en fuerza, debido a que en la Europa Occidental no era bien visto el ayuno y la falta de sueño por el sólo hecho de castigar el cuerpo, algo lógico si no existe un motivo espiritual. Esto cambió durante las cruzadas, donde la historia cuenta que Pedro Bartolomé indicó a los cruzados que ayunaran por cinco días, y después atacaran a sus enemigos.
El ayuno debe realizarse con el fin de buscar la presencia de Dios, alimentar el espíritu y así poder tener control sobre la naturaleza carnal. (Gálatas 5:16-17) Es de aclarar que la Biblia enseña que no es correcto ayunar con el fin de ser visto por otros y aparentar ser espirituales. (Mateo 6:16) Esto es lo más deleznable a ojos de Dios.
Existen diversos tipos de ayuno para los cristianos: El Ayuno absoluto, que es la abstención total de alimentos, y líquidos, incluyendo el agua, realizandose solo por un breve lapso de tiempo (por ejemplo veinticuatro horas, o doce horas) después se reponen fuerzas y se puede reanudar. El Ayuno normal, la abstinencia de alimentos, sin eliminar el agua, por un período limitado, la persona puede ejercitar este ayuno durante largo tiempo al combinar con una dieta “normal”. El Ayuno parcial. Consiste en una dieta limitada, es decir dejar de consumir algunos alimentos como chocolates o eliminando de nuestra dieta el desayuno.
Es de destacar el hecho de que hay multitud de personas que utilizan el ayuno como manera de dominar el cuerpo y los instintos o tendencias que dominan a éste. Igualmente se ayuna para depurar de tóxicos el cuerpo y para limpiar de vez en cuando nuestro organismo que se haya muchas veces en manos de multitud de sustancias nada beneficiosas para la salud. Pero quizás lo más recomendable además de estas prácticas si de cierto sentido común, es la de estar en consonancia espiritualmente con las deidades. El creyente, el que sea fiel a sus convenios con Dios debe ayunar para crecer en conocimiento, para entender, para saber, para que sus oraciones tengan mayor sentido, para estar en mayor consonancia y recogimiento con sus propósitos divinos. Supongo que una discoteca –por poner un ejemplo- no es el lugar idóneo de concentración y de oración. El ayuno ayuda a elevarse espiritualmente y a controlar su cuerpo. El creyente, el que lo es, lo sabe.

martes, 19 de julio de 2011

Appel à une amie

Appeler une amie par téléphone ce n'est pas rien. Je me souviens que toute petite – chez moi on est très téléphone – lorsque je partais au collège, le matin, ma mère était au téléphone et lorsque je revenais vers une heure elle y était toujours avec la même personne. Je me demandais toujours ce qu'elles pouvaient bien se dire ? Les années ont passé et j'ai pu vérifier moi-même que ça arrive effectivement. Il y a bien longtemps, mon frère, fiancé à l'époque, s'enfermait dans sa chambre pour téléphoner, je revois encore le câble qui reliait sa chambre au combiné du grand salon. Il y passait des heures. J'ai vu aussi dans les réunions d'étudiants des conversations téléphoniques et je me souviens d'Almudena, on savait quand c'était son ami Luis, car le ton de la voix changeait. Lorsque nous étions toutes ensemble, nous étions comme folles lorsqu'une conversation s'établissait. Nous ne détournions pas notre attention, au contraire : "Allo, mon biquet", disait Almudena à son copain, d'une voix basse pour qu'on ne l'entende pas, ce qui bien sûr était impossible et les éclats de rire fusaient un peu partout dans la maison, quoiqu'en douce, of course.

Il y avait une pub sexiste à la télévision, à cette époque-là, où l'on faisait l'apologie de la conversation téléphonique. La fille du téléphone s'appelait Mathilde - comme si les hommes ne parlaient pas -. Le pire, c'est lorsqu'ils jouent les grands romantiques, c'est pathétique, ils peuvent même avoir de l'audace. On a envie de les envoyer ad patres. Cependant, dans la mémoire de tous ce sont les femmes qui parlent le plus au téléphone, bien entendu… Ce sont elles aussi qui passent leur temps à critiquer. Complètement faux, les hommes sont les plus fanfarons et les plus commères qui soient, laissez-leur un peu de liberté et vous verrez. Pour ce qui est de parler au téléphone, j'attends les statistiques. Zut, alors !

Ma mère, toute petite, m'a raconté bien des fois, qu'elle rêvait de voir les gens se promener dans la rue avec le téléphone dans leur poche, tout le monde répondant à ses communications. La réalité dépasse parfois la fiction et ma mère peut constater elle-même que lorsque les gens sortent dans la rue, dans le métro, dans le bus, dans le supermarché… n'importe où et n'importe quand, le téléphone sonne et ils répondent. Hallucinant ! Mais vrai. Nous avons tous constater cela et c'est à mourir de rire : on a l'impression que les gens en pleine rue parlent tout seuls, sourient, font de grands gestes… Sont-ils donc devenus fous ? Non, mais tout simplement ils parlent au téléphone, avec une oreillette pour faire dans la discrétion ! Déprimant ! Arrêtez-vous deux minutes et écoutez, voilà le résultat :
- Je suis à la porte du magasin, oui, je sais bien que ce n'est pas le meilleur lieu mais j'attends une amie.
Tout à coup un autre passe :
- Je vous le jure, je vous le jure, je ne voulais rien lui dire, mais je l'adore, lui et tout son entourage.
On regarde, éberlué, on pense qu'on va bientôt être au courant de tout mais il en vient une autre :
- Maria, je t'ai déjà dit que non, ne fais pas l'imbécile, je ne veux pas aller à cette fête.
On se demande pourquoi elle ne veut pas aller à cette fête. Et on va être là toute la journée à se demander pourquoi. Quand tout à coup, un éclat de rire, c'est un autre qui passe, le téléphone dans une main, la mallette dans l'autre :
- Ah ! Ah ! Ah ! Bien entendu, tu en as de ces idées… Bon, on se revoit, ne sois pas en retard, au même endroit que d'habitude.
On commence à se sentir mal et au moment où l'on veut réagir, un autre passe :
- S'il te plaît, ne me dis pas de chose pareille, c'est insupportable…
Bon, ça y est, voilà la journée gâchée. On peut passer comme ça des heures et des heures, mais voilà mon amie qui arrive, en retard, comme d'habitude, je suis énervée parce que j'ai un tas de bouts de conversation et je me décide à reconstituer le puzzle de tout ce que j'ai entendu mais évidemment le résultat est surréaliste, c'est l'angoisse.
Il y en a qui bouge beaucoup quand ils parlent, il y en a qui donnent l'impression de tenir un discours, d'autres qui regardent le ciel, d'autres, le sol, la plupart tiennent le téléphone d'une main quand l'autre est posée sur le téléphone comme pour faire un bras d'honneur. Il y a ceux qui cherchent quelque chose dans leur sac tout en téléphonant, on imagine le reste… mais tous restent concentrés sur ce qu'ils font et bien entendu tous sont dans les nuages. Que voulez-vous ?
Il y a aussi le téléphone fixe qui ne sonne que deux ou trois fois et au moment de prendre la communication… trop tard ! On s'est pourtant fait une hernie discale en descendant l'escalier. On arrive pour rien. Alors, une fois là, on se dit qu'on a un tarif intéressant avec le fixe, on appelle quelqu'un, c'est logique non ? On fait le numéro, mais on le fait à toute vitesse… la personne qui répond n'est pas la bonne, c'est une voix de petite vieille très mécontente : excusez-moi, excusez-moi, je me suis trompée, on dit ça tout timidement et on raccroche. On refait le numéro, cette fois-ci en appuyant bien le doigt sur les boutons pour éviter toute erreur, sans trop savoir pourquoi on colle le téléphone à l'oreille comme pour s'approcher de la personne… Bizarre ! Cette fois c'est ma mère au bout du fil, elle croit que je suis sourde, elle répond si fort que j'en ai la tête comme une citrouille toute la journée, cette fois, c'est sûr je l'ai bien entendue, elle était tout près.
                                                                         
  
Il y a les appels téléphoniques d'occasion, les appels ennuyeux où dans le meilleur des cas on répond : "Elle n'est pas là et je ne sais pas quand elle reviendra, rappelez plus tard."
Un jour je commande des produits surgelés par téléphone et je ne sais plus comment me débarrasser de la fille des produits surgelés qui demande toujours si j'ai bien regardé le catalogue, il y a des promos, deux kilos de haricots verts en plus, un sac d'oignons gratis et si j'achète cinq pizzas, deux plateaux de pâtes sont offerts en plus des glaces et des tartes surgelées. Total, une dépense de 45 euros auxquels je n'avais pas pensé mais c'est le fait de la surprise... En fait, c'est par pitié pour la fille à laquelle j'ai répondu cinquante fois que je n'étais pas là, que je n'avais pas reçu le catalogue, que je n'avais pas regardé, qu'elle attende un peu, et tout ça pendant qu'elle récite le catalogue par téléphone… Bref, je commande tout ce qu'elle dit et c'est bon. Faiblesse de la volonté et donc de la personnalité !
C'est aussi le moment où le téléphone sonne, c'est une erreur mais cette fois, je n'y suis pour rien. On demande Marie et évidemment Marie n'est pas là. Et la vie bascule parce que je me demande au fond si je ne pourrais pas être cette Marie. Et me voilà dans la crise logique de l'estime de soi et de la personnalité.
Nous voilà tombés dans le totum maximus dans les desiderata d'avoir un téléphone à la maison mais portable. Appeler une amie dans ces circonstances suppose d'entrer dans un autre monde acoustique et autant le dire, un monde imaginaire.
Après avoir réussi à joindre mon amie qui était occupée au téléphone depuis plus d'une heure, elle me dit qu'elle était sur le point de se mettre à la cuisine, car elle s'absente pour l'après-midi. Ce jour-là, je n'en peux plus mais peu importe, pourquoi ? Parce que les femmes sont capables de faire plein de choses à la fois.
- Ah ! Je suis en dans mon bain, excuse-moi, mais, non, continue, continue à parler je t'écoute, c'est que moi non plus je n'en pouvais plus. Ouf ! Alors, comment ça va ? Attends, je coupe le bruit des robinets.
- Bon, voilà, je ne sais plus quoi faire, j'ai un problème de cheveux.
- Tu parles ! Mais tu es très bien comme ça. Tu voudrais être peignée autrement ?
- Oui, j'ai l'impression d'être moche… et si tu savais les kilos que j'ai pris ces derniers temps, mais, bon peu importe…
- Ah ! Attends, attends une seconde. (Bruit de mixeur). Bon, c'est bon. C'est que je voulais battre ces œufs, mais vas-y, continue… Attends, je mets sur mode mains libres. Allo ! Allo ? Tu m'entends ? Bon, c'est que j'en profite pour laver ces assiettes, sinon ça s'accumule.
- Ah ! D'accord.
- Je te disais donc…
Moi, j'essaie de poursuivre,
- J'ai eu des problèmes au travail et je suis complètement crevée, en plus, cette histoire de cheveux.
- Je comprends, je comprends… mais attends, attends un petit peu, on sonne à la porte… Tu es là ? Me revoilà.
- C'est tout, je te disais que je suis complètement découragée, j'ai même pensé au suicide.
- Ce n'est pas possible ? Tu ne vas pas bien, ce n'est pas possible. Qu'est-ce qui ne va pas en dehors d'avoir perdu ton stylo ?
- Mais je viens de te dire que j'ai des problèmes au travail et que je ne supporte plus ma coiffure.
- D'accord… Attends, attends une petite seconde… C'est que je n'arrivais pas à ouvrir la boite d'asperges. Bon…
- Je te disais que ça ne va pas du tout. (Aboiements dans le jardin)
- Allons bon ! C'est à ma porte qu'on sonne… Une petite seconde, j'arrive. C'était le facteur qui apportait une lettre recommandée mais ce n'était pas pour moi.
- Au fait, tant que j'y pense… Comment va Julio ?
- Mais de quel Julio tu me parles ?
- Mais, écoute, de ton mari, de qui veux-tu que je parle ? Je vois que c'est pire que je croyais. C'est sûr que tu m'as envoyé le livre sur la métrique ?
- Mais de quoi tu parles, excuse-moi, je ne comprends rien.
- Ecoute, tu n'es pas Carmen, de Madrid ?
- Non, bien sûr que non, je suis en Asturies, moi, je suis Conchita. Eh bien dis-donc. Mais toi, tu n'es pas Rosa, de Bilbao ?
- Non, c'est María.
Bon, on ne se connaissait pas du tout, mais nous nous sommes très bien entendues.



sábado, 16 de julio de 2011

Carta de Tristana a Isidora Rufete


Ya te dije querida amiga que las cosas no se presentan en absoluto nada halagüeñas. El otro día encontré dos noticias en un periódico del 10 de octubre de 1907 unas efemérides del ABC como otras cualquiera si no fuera porque los contenidos me parecen de suma actualidad. Es por ello que te lo cuento, porque sé que te interesa, porque sé que has sido muy desgraciada y por eso mismo tienes piedad para comprender estas cosas con amor y humanidad. Ojalá pudieras ser hoy juez y ojalá pudieras ser algo más que un personaje de una novela aunque yo sepa que existes. La noticia decía así:

Esteban Adrián Asenjo, que es hombre pacífico y de buenas intenciones, demostró todo lo contrario una tarde del mes de junio del año 1905, y por su mujer, Antonia Lázaro, habíale contestado en forma violenta, o por si él no estaba de humor para aguantar tales insubordinaciones, cogió una estaca y puso negra a su consorte. Esta, al verse tan ferozmente apaleada, se apoderó de una escopeta de salón que había en el jardín de la casa que ambos cónyuges habitan en el inmediato pueblo de Vicálvaro, y con ella se hubiera defendido, aunque su intención no fuese la de herir a su marido, si éste no hubiese sido causa, al agarrar el cañón para arrancar el arma de las manos de Antonia, de que se disparase y lo hiriera en el hombro izquierdo.

El fiscal, Señor Durán, calificaba estos hechos considerándolos constitutivos de un delito complejo de disparo y lesiones; pero la reforma del Código hízole modificar, apreciando sólo la existencia de un delito –el de disparo- pues las lesiones, por haber curado antes de los quince días, constituyen una falta.

El defensor de Antonia Lázaro, que lo era nuestro compañero de redacción Don Manuel Tercero, sostuvo en su informe que faltando en el hecho la intención, la voluntad de cometerlo, debía ser absuelta su patrocinada, o en otro caso, considerarla autora de una falta de lesiones por imprudencia.

La causa quedó pendiente de fallo. Según decía el ABC.

¿Qué te parece? Y es que muchas de nuestras de nuestras compañeras deberían de hacer un curso de defensa personal y tener licencia para matar para defenderse de cuanto animal les ataque sin piedad por el mero hecho de querer dominar. Ya hemos olvidado que los hombres nos diferenciamos en algunas cosas de los animales, éstos, nos dan buenas lecciones. Te cuento estas cosas porque tú has sufrido en tus carnes el maltrato y tuviste que callar aún cuando desfiguraron tu bello rostro. Que sepas que ahora las cosas se han agravado y muchos no se conforman con marcar a las mujeres, también en el alma, sino que van mucho más allá: ahora asesinan sin clemencia.
He estado revisando el otoño 1907 del Doctor Fausto y contemplo con tristeza lo poco que las cosas han cambiado en esta sociedad sumamente hipócrita en que nos encontramos. Triste panorama querida amiga. Ahora parece que nuestra profesión –la de mujeres- ha cambiado con eso de la emancipación y demás zarandajas…no, no ha cambiado en absoluto. Ni se ha alcanzado una igualdad, ni sabemos casi lo que es eso. Yo encuentro serias deficiencias y un gran cinismo. Quizás contribuye la poca solidaridad que tenemos entre nosotras. Sabes que te aprecio una barbaridad, pero he penado en muchas ocasiones por el dalo que la sociedad ha hecho en tu persona y no lo puedo cambiar. ¿qué ha sido de esos hermosos ojos azules? Querida amiga, parece que nos hemos renovado en esta argamasa de clases sociales, aunque esto no es verdad, en el fondo –ahora soportando el poder de las religiones- sin embargo, muchas de nosotras penan por construirse a si mismas. Contemplo con pena madres que no quieren ser tales, mujeres que arrancan sus hijos de sus entrañas porque no pueden concebir su vida con ellos, determinaciones de lo más licenciosas. ¿te acuerdas imagino de tu Riquín? A pesar de ser macrocéfalo, ¿cómo has querido a tu chiquitín aunque por tus circunstancias tuviste que abandonarlo? Claro que le has querido, ¿hubiese sido mejor hacerlo desaparecer? Quién sabe.
En tus tiempos la crianza era difícil, pero ahora créeme querida, también lo es. También es difícil el amor inalcanzable, soñado, el amor galán, esa relación que a duras penas todas buscamos y que es una falacia. En realidad una quimera que no existe. Es una figura de nuestra invención, el cortejo, el abrazo, la mirada, la caricia…Ya no hay ternura querida amiga, seguimos dejándonos engañar al tiempo que buscamos esos elementos a todas luces del imaginario. Tú porque leías novelas, y nosotras las de mi generación porque además de leer novelas vemos muchas películas de eso que nació años después de tu existencia: el cinematógrafo. ¡Cuánto daño han hecho en nuestras vidas esas ficciones! Tanto es así que en busca de un amor inventadoha cambiado nuestras vidas de forma categórica. Bueno qué te voy a decir que tú no sepas ¡con lo que hiciste por el Pez! Para nada. Amar significa perder siempre. Sólo el saberse enamorada en esta sucesión de días absurdos, diarios, odiosa y repetitivamente cotidianos nos hace grandes, vivas aunque en la mayoría de los casos sea exclusivamente patrimonio de la imaginación. Aún así, puede que merezca la pena, según, claro está, el precio que tengamos que pagar. Yo solo sé que tú eras feliz en esa utopía de tu existencia construida y solo sé que rompieron tu ensoñación. La mano de Pez fue implacable, tenías que haberte enfrentado a él, tenías que haber actuado probablemente de otra forma...pero, ¿cómo cambiar la Naturaleza? ¡qué se yo! Tenías que haberte rebelado pero ¿cómo hacerlo de aquellos horrorosos acontecimientos que sucedieron en tu vida y que te persiguieron sin cesar, yo sé que de aquellas, la que más te hirió fue el despecho de Pez, su traición. A partir de ese momento te dejaste arrastrar hacia un lugar de existencia duro y terrible: hacia el fango de la desilusión amorosa. ¡Con la hermosa vida interior que tu tenías! ¿Qué falló? A pesar del daño sufrido por la creencia impuesta de pertenecer a la aristocracia, nada del sufrimiento que tuviste que pasar se hubiese dado sin el abandono de Pez. Si él hubiese cumplido su palabra y se hubiese casado contigo, tu vida habría cambiado notablemente. El desengaño amoroso te llevó a lo peor, víctima de una sociedad que no supo aprovechar tus cualidades y tú tampoco pudiste buscar en ti. Sin embargo, seguiste fiel a tu libertad. Cuanto sabía nuestro buen Galdós.
De tu amiga, Tristana.

martes, 5 de julio de 2011

Mon Père et mon Seigneur

Je connais bien des religieux (des catholiques et des protestants, mais j'ai un penchant pour ces derniers) et je dois dire que je me trouve bien avec eux, ce doit être parce que j'ai en moi un petit côté sacerdotal, ou monastique… Je préfère avoir un côté monastique ou sacerdotal que ‘moniale’, car c'est moins connoté. L'autre jour, je discutais (en France on emploie ce terme pour dire que nous parlions) avec mes amis prêtres de l'université catholique, à propos de sujets divers sur une homélie qui avait été prononcée quelque part et qui provoquait chez nous une certaine stupeur. Un des thèmes était les paraboles que Jésus-Christ utilisait et pourquoi il utilisait ce mode de communication avec ces auditeurs. Les paraboles étaient-elles une forme directe de communication ? Sont-elles encore utilisées aujourd'hui ?
Beaucoup parmi les érudits biblistes affirment que les sept paraboles qui se trouvent au chapitre 13 de St Matthieu ont été prononcées en diverses occasions et à des groupes différents et que l'auteur du premier Evangile a utilisé cette forme parce que cela convenait mieux à son récit et parce que cela servait son sujet. Cela n'a pas d'importance, dis-je. On trouve quelque fondement à cette affirmation dans le fait que St Luc mentionne quelques-unes de ces paraboles en d'autres occasions et autres lieux. Et alors ? On place donc les paraboles de la graine de moutarde et de la levure (Luc, 13,18-21) immédiatement après la guérison de la femme courbée de la synagogue et la dispute sur l'hypocrisie des gens réunis dans la synagogue. Même si on devait reconnaître que Matthieu ait pu incorporer d'autres paraboles qui ne correspondaient pas à la date précise de ce jour, on peut croire que Jésus a répété ces paraboles, comme il a dû refaire le même enseignement à plusieurs reprises. Il a pu donner ses paraboles de manière isolée ou en lien direct avec son enseignement. Je vais me pencher sur la leçon de chacune, quoiqu'en pensent certains sur les circonstances où elles ont été dites la première fois.
Le mot "ivraie" n'apparaît pas dans la Bible, (j'utilise l'édition de Reina Valera, revue en 1960, c'est-à-dire que je prends la version protestante) mais c'est ce mot qu'on utilise généralement et on connaît bien "la parabole de l'ivraie". N'importe quelle plante nocive et même de nature vénéneuse, capable de nuire à la récolte, devait convenir au Maître pour l'illustration de son sujet. La croyance traditionnelle veut qu'il s'agisse d'une herbe graminée, connue chez les botanistes sous le nom de Lolium temulentum. C'est une plante qui ressemble beaucoup au blé, au tout début de sa croissance et qui cause encore aujourd'hui chez les agriculteurs palestiniens beaucoup de soucis. Les Arabes l'appellent zowan ou zawan. Elle est très courante et c'est la seule de son espèce à être nocive. Jusqu'à sa formation en épi, elle est très semblable au blé et les racines de l'une et de l'autre sont souvent entremêlées. Voilà pourquoi on recommande de laisser l'ivraie croître jusqu'à la récolte, sinon les ouvriers pourraient en arrachant l'ivraie arracher aussi le blé. L'ivraie se différencie facilement du blé ou de l'orge après la formation de l'épi, mais avant, même un examen minutieux ne permet pas de les distinguer. Les paysans de ce pays ne désherbent pas et n'essaient pas de séparer les deux plantes… L'ivraie a un goût amer et, mélangée avec le blé, peut provoquer des évanouissements et entraîner les mêmes effets qu'une potion vomitive violente. On a voulu sans doute dénaturer l'enseignement de la parabole en disant que c'était peu fréquent et même pour certains, complètement inconnu, toujours est-il que Jésus-Christ n'a probablement pas trouvé d'autre façon pour faire comprendre à ses auditeurs les effets nocifs de cette ivraie. Elle est en plus facile à utiliser. Il voulait montrer la couardise et les mauvaises intentions de quelqu'un. Voilà comment je vois les choses.

Il n'y avait pas d'autres façons d'enseigner aux juifs. Seules les paraboles pouvaient atteindre le but qu'il se proposait. Elles sont différentes des proverbes, bien qu'on les confonde souvent dans le Nouveau Testament. , Par exemple, quand Jésus-Christ utilise le proverbe de l'aveugle qui guide un autre aveugle (dans Luc 5/36), Pierre lui demande d'expliquer cette parabole (Matthieu 15/14-15) Dans Luc, on trouve plus souvent les proverbes que les paraboles pour expliquer cette idée. Par ailleurs, lorsqu'on parle de Proverbes dans l'Evangile de St Jean, si ce ne sont pas des paraboles au sens strict, elles ressemblent beaucoup plus à la parabole qu'au proverbe. En fait ce sont des allégories où le Christ parle de la figure du Pasteur et de ses brebis (Jean 10/6, comparer avec 16/25-29). Il est facile d'expliquer les changements de mots, cela est dû, en partie, au fait qu'en hébreux, le mot "parabole" et le mot "proverbe" est le même.
Le trait essentiel d'une parabole est la comparaison ou la ressemblance, ce qui fait qu'on utilise un événement commun bien compris pour illustrer un fait ou un principe non explicité dans le discours. Il est inexact de croire comme on le fait souvent que la parabole est une histoire fictive. Vu que l'histoire ou la circonstance de la parabole doit être simple et bien connue de tous, c'est forcément vrai. Il n'y a aucune fiction dans les paraboles que nous avons apprises depuis notre enfance. Les récits fondamentaux sont pris dans la vie réelle et les circonstances indiquées peuvent être vérifiées. Le récit ou l'événement sur lequel se fonde la parabole peut être un événement réel ou fictif, mais si c'est fictif, l'histoire se distingue de la fable, plus imaginaire, exagérée et improbable. Il y a une similitude dans les intentions parce que la parabole a comme but de communiquer une vérité spirituelle importante, tandis que la morale de la fable ne sert tout au plus qu'à faire comprendre quelque succès mondain et à caractère personnel. Les histoires d'arbres, d'animaux et d'objets animés qui parlent entre eux ou avec d'autres personnages sont complètement imaginaires, ce sont des fables quel qu'en soit le dénouement, bon ou mauvais. La parabole marque le contraste et non la ressemblance. Le but déclaré de la fable est de faire comprendre et d'enseigner. La parabole peut être associée au récit, comme les exemples du semeur, de l'ivraie ou tout simplement un cas isolé comme celui de la semence de la moutarde ou de la levure.
L'allégorie, pour continuer dans ce sens, se distingue de la parabole par l'amplitude de l'histoire et par l'étroit lien du récit avec la leçon qu'on veut enseigner. Dans la parabole le récit et l'objet de l'enseignement restent séparés. Les mythes sont des histoires fictives appliquées à des thèmes littéraires, certaines ayant une base historique mais n'ont aucun symbolisme à valeur spirituelle. Le proverbe est une affirmation brève et sentencieuse, du style de la maxime et apporte une connotation de vérité ou une implication définitive par la comparaison. Les proverbes et les paraboles sont étroitement liés et sont souvent utilisés indifféremment dans la Bible. L'Ancien Testament contient deux paraboles, quelques fables, des allégories et de nombreux proverbes. Ils forment même un livre entier. Le prophète Nathan fit des reproches au roi David en utilisant la parabole de la petite brebis du pauvre. Elle fut si efficace que le Roi décréta sur le champ qu'on punisse le riche. Ce qui domine le récit c'est la contrition et le regret du roi quand le prophète lui fit comprendre que c'était lui qui était désigné dans la parabole en prononçant ces mots : "C'est toi cet homme." Voulant réveiller dans le peuple le désir de vivre en toute droiture, Isaïe raconta l'histoire de la vigne, qui ne donna que du raisin sauvage, malgré les cultures et les clôtures. Il voulait montrer la façon de vivre d'Israël.
Notre discussion entre collègues est née du fait que l'un de nous croyait l'enseignement du Christ plus abordable quand il utilisait les paraboles. Moi, je crois au contraire que c'était plus difficile. J'adore les paraboles mais j'ai parfois eu du mal à comprendre. Un des collègues, non catholique, disait qu'on ne pouvait les comprendre que si on les lisait de manière spirituelle et que n'importe qui peut arriver à cette connaissance. Ce n'est pas mal comme réflexion, même si je ne suis pas tout à fait d'accord. N'importe qui a le pouvoir de comprendre car nous sommes tous égaux, mais tout le monde n'a pas le désir de cette connaissance. Il assurait que les seuls à pouvoir comprendre les paraboles sont ceux qui sont habilités à la comprendre, de sorte que ne recevraient cet enseignement que les élus qui auraient eu cette préparation spirituelle pour comprendre le symbolisme, et ce serait, d'une certaine façon, assez discriminatoire par rapport aux païens.
Seuls ceux qui le méritent ou ceux qui auraient été choisis seraient prêts à entendre le message. La Parole ne peut-elle se comprendre que par la foi ?











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Los libros sagrados siempre me han interesado en grado extremo y es por ello que mis reflexiones sobre la vida alcanzan también a una de la...