lunes, 28 de noviembre de 2011

Música social

El otro día, alguien me ha contado una batalla digna de ser comentada cuando asistió a un concierto en el Teatro Monumental de Madrid. De forma completamente surrealista relacioné el hecho con un libro de Comte que en esos momentos tenía en mis manos justamente en el párrafo donde afirmaba que las ideas gobiernan el mundo y que hay una correlación entre lo mental y lo social, y que esto depende de aquello. Yo pensé en ese momento que no solo las ideas gobiernan el mundo, también gobiernan las sensaciones casi más que las propias ideas. Las sensaciones pertenecen básicamente al mundo de las Artes y socialmente de lo Cultural. Lo del teatro Monumental y el concierto que allí se ofrecía dedicado a niños que no entendian nada de lo que estaba sucediendo me pareció triste. Esto quizás sea una sola anécdota o quizás sea un hecho cierto que sucederá cada vez con más frecuencia. Por ahora no lo sé. Cuando yo era pequeña -es obligatorio acudir a aquellos tiempo que son ya históricos- apenas había manifestaciones culturales que mereciesen la pena, no teníamos en absoluto esa costumbre, eso no, al menos la motivación de asistir a un Concierto de música clásica, música de cámara, de piano...ni siquiera los grandes ballets eran fáciles de ver en un país que estaba saliendo del franquismo (los Ballets eran rusos o franceses, no venían a nuestro país, solo teníamos alguna película) y donde las cuestiones culturales ocupaban la última posición, si es que se era consciente de ello, claro, que más bien no. El fascismo, los gobiernos de derechas, las dictaduras...por denominarlo de alguna manera  siempre han considerado las cuestiones culturales como algo ocioso, de segundo orden, nunca como algo que se debe de saber por obligación en el currículo educativo. Nos educaron de forma fragmentaria en una especie de allá te las compongas.  Las bibliotecas al uso tal y como existen hoy eran impensables, las salas de danza, el aprendizaje de la música, los teatros, el teatro, la pintura...Supongo que ese ambiente hostil fue tan propicio por aquello de desarrollar lo que no se tiene que incluso algunos nos hicimos artistas, claro está de forma autodidacta y supongo que por motivación de tipo genética, no externa. Más horror.
Hoy hay muchas más facilidades para todos. Con el tiempo y la diversificación de las leyes políticas -más bien impulsadas por los gobiernos socialistas que creo que algo han hecho bien- se dedicaron a sembrar las calles, los municipios de salas de conciertos o de centros culturales como bien se quiera llamar. Luego ya se vió que lo que no había era criterio para poder contratar a nadie, que no había afición y menos dinero, osea la gente no asistía a nada y punto. En esos Centros se hallaba su biblioteca, sus cursillitos de artes plásticas, manualidades, cursos musicales, entretenimientos varios...Son lugares donde se reunían también la gente mayor, denominándose a esos lugares "útiles". Yo creo que son útiles si se gestionan bien y está demostrado que algunos funcionan muy bien aunque otros piensen de diferente manera.
Hoy en los programas de la Logse se incorporó la música de forma curricular en todos los colegios del territorio nacional, y muchos de esos encargados de enseñar música, son músicos bien formados. Su obra deberíamos verla en los "alumnos formados" y en la gente de la calle, también. Es decir que los países deben tener como asunto prioritario la educación cultural de sus pueblos. Alemania y Francia son dos buenos ejemplos de ello. En Chile me decía el otro día un chileno -osea que no me lo invento aunque pudiera hacerlo- eliminaron de los programas educativos la música por ser ésta causante de la emancipación de la mente. Como sea, la cultura es algo intrínseco al ser humano, fundamental para su formación y nadie debería discriminar a ciertos grupos de la sociedad en el desarrollo del espíritu, en suma de sus posibilidades para disfrutar por ejemplo, un concierto. Pero claro, como afirman algunos: si no lo entiendo...pues qué vamos a hacer, habrá que hacer por entender, digo yo. En los países antes citados la mayoría de los niños estudian un instrumento por estudiar, es decir, tienen una educación más democrática, donde cualquiera puede intentarlo no para precisamente ser profesional, sí para poder enterarse y sobre todo respetar lo que sucede en un concierto.
Pero esto es formación y educación y yo no sé qué va a pasar con los años en nuestro país donde los padres cuando sus hijos no saben comportarse en un concierto porque dan patadas a los asientos o gritan, pues ellos responden: ¡es que son niños! A lo que habría que responder: pues no los traiga señora que ser niño no es ser salvaje, leche. Eso le hubiera dicho yo. ¿Por qué los niños de los países vecinos les educan para saber estar en un lugar y a los nuestros no? Niños son en ambos países, pero y esto lo veo yo cada día, algo hacen en Francia con su sistema educativo (quizás más represor) que sus niños, saben estar en conciertos y donde sea, sin importar su "clase social" y cuando pasas por los colegios no se oye a canívales y están tan llenos de niños como allá...Dicen que los del sur son más ruidosos...no lo sé. Sé que están peor educados, muy mal educados diría yo en sus modales, embrutecidos muchas veces y muy reyecitos porque a los pobrecitos niños no se les puede llamar la atención que su mamá se enfada.
Creía yo que España había mejorado en esto...parece que no. ¡Es que no tenemos tradición de eso! dicen algunos, ¿entonces de qué tenemos tradición? Si no se educan los oídos no se puede pasar directamente a escuchar a Bach y enterarse, -claro que alguno lo logra- por lo que no se puede pasar de no leer nada a leerse un ensayo de Kant o el mismo Quijote. Difícil y peliagudo tema. Espero que con los cambios de gobierno y su impulso deportivo no se tumben las intentonas de culturizar a la población y de democratización de la cultura, aunque puede que esto suceda, también desde las élites pues son muchos los que piensan que ciertas artes son para los elegidos.
Volviendo a Comte -genio insipirado de este texto- decía más adelante en su teoría positivista reforzando   el carácter histórico del positivismo; que el sistema que explique el pasado será dueño del porvenir. Eso es lo que me gustaría, llegar a explicarme algo de lo ya pasado. Solo de esa manera se podría dar continuidad histórica y equilibrio social al lema político de Comte: ordre et progrès; orden y progreso. En este sentido, el imperativo de la moral comtiana -que es una moral esencialmente social- es vivir para el prójimo: vivre pour autrui, de donde concluyo que las artes y en este caso la música no debe existir solo como fin hedonista y personal sino que debe de servir, debe de ser un vehículo para la elevación de las almas, pero, eso sí, compartiendolo con los demás, sociavilizando en definitiva la propia esencia de la música.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Marie, un día cualquiera


Estar en la tumba de mi abuela no es una cosa extraña para nadie, todo el mundo lo ha hecho en alguna ocasión, si no fuera porque ésta me obligó a permanecer aquí al menos veinticuatro horas con una pancarta que dijese: A la mejor vedette. Bien, esto no es raro en ella ni mucho menos y como se debe hacer con las personas que se van, hay que recordar de ellos todo lo mejor que nos han dado.
La misa de difunta –aunque ella ha sido protestante de toda la vida- ha sido realizada por mi padre que es cura católico, sí, ya sé que no se entiende nada como casi todo en la vida que si se piensa no se entiende en absoluto. Venimos a la vida cada quien con unas condiciones específicas, se conoce y  las mias son lo que son, raras y a pesar de todo, han conseguido que supere los inconvenientes. Bien, saber que mi padre es un sacerdote católico lo he sabido mucho más tarde, un día cualquiera, cuando se fue de casa el que yo creía que sí era mi padre pero que resultó no serlo y ya se irá contando al hilo de la narración el cómo y por qué los sucesos de la vida me han llevado a esta situación: sola en la tumba con una pancarta y cantando, rien de rien de Edith Piaf.
Mi madre, es decir la hija de la difunta porque yo soy la nieta, ya lo veía venir –según ha dicho en varias ocasiones- y la llegada no se ha demorado porque la muerte nos visita o un día u otro, y nadie sabe la hora ni el cómo pero lo que es seguro es que la muy perra, vendrá a abrazarnos y nuestra existencia terrenal habrá, qué, pues muerto. Ella, mi madre, que no puede enfrentar en absoluto las situaciones reales de la vida, pues ha venido borracha a todos los oficios religiosos, normal, ya vino dando tumbos hace unos días cuando mi abuela dijo que la sacásemos del maldito hospital a morir a casa. La pobre se tambaleaba subida a sus plataformas intentando coger a mi abuela en brazos para raptarla...En ese impás vinieron los celadores y a poco más la meten en la cárcel, y es que mi madre está cada día peor, se ha vuelto una gamberra y no entiendo nada de su vida porque parece que nos hemos cambiado los papeles, es decir, su vida es como la de una adolescente y quiero recordar que la adolescente soy yo.
Como de costumbre mi madre no ha sido capaz de decir nada, no ha podido decidir nada absolutamente, he tenido que hacerlo yo por ella. Estupendo. Conseguí sentar como pude a Louise que así se llama mi abuela en el coche de mi madre, retirando previamente las mil cosas que ocupan el mismo todas ellas absurdas empezando por el propio coche que es un dos plazas (es que siente ella chiquilla) y tuvimos que meternos mi abuela y yo como en una lata de sardinas. Bien le dije que podríamos ir en taxi,que estaá prohibido que esto que lo otro, nada, le dió igual y tuvimos que meternos abuela y nieta en su coche friki y hortera como él solo. Hasta el último momento a mi abuela no le faltaron las ganas de vivir: vivir hasta la muerte, o viviendo la muerte. La mujer seguía cantando sus canciones de gran vedette con esa extraordinaria voz que aun conserva –bueno ya no-. Decía pisa el acelerador pisa...vamos deprisa, y yo entre las dos locas horrorizada pensando que soy yo la abuela y no ellas. Me encargó por el camino que a su muerte la arreglase y que la pusiera muy guapa para irse a la otra vida. Así lo he tenido que hacer, mientras yo me he quedado aquí sin ella y amargada intentando cantar como lo hacía ella, pero sin conseguirlo: Todo el mundo ve la muerte como una tragedia hija, pero no lo es, -decía una y otra vez. Es un descanso absoluto.
Como ya me había enseñado a inyectarle  morfina, pues así lo hice, otra vez más, para tener otros instantes sin dolor que es justo lo que ella quería, no tener dolor de nada. Estos últimos días en casa hasta su muerte, le he cambiado los trajes, por lo menos diez veces, le he maquillado, pintado las uñas...todo listo para partir. Mi abuela Louise a pesar de tener una edad, 78, la verdad es que se ha mantenido fenómenal hasta el final. Como es muy alta y de una piel blanca y fina como la porcelana ha parecido siempre una mujerona divina con sus cabellos rubios y magníficos. Ahora estoy tranquila en cierto modo de saber que se ha muerto contenta con un tipo de vida elegido por ella y vivido a su manera -no parábamos de brindar con champagne- siendo insconsciente de su inmortalidad, porque en eso lleva razón y puedo decir que mi abuela, no se va a morir nunca, para eso estamos los demás, para recordarla y hacer viva su memoria, no muere, ella permanece en mi. Por cierto,  mi madre se ha dado a la bebida totalmente y más cosas claro que no me dice pero que yo lo sé. Tiene un lío de novios que no hay por donde cogerlo y me voy ahora a pagar la multa y poderla sacar de la cárcel, osea,  del trullo, donde la han metido ayer por escándalo público. Está loca, yo creo. Sí, ella está contenta y loca, pero ¿y yo? Mi abuela en paz, mi madre feliz... ¿y yo? El próximo día os contaré las aventuras de mi madre. Ah! por cierto, se llama Veronique.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Una vez más, mentira

Cuando era pequeña uno de los cuentos con moraleja que más me gustaba era el de El pastor mentiroso. ¿Era el pastorcillo un bromista, era alguien que quería llamar la atención atrayendo las acciones de los demás? ¿Era un desgraciado que se merece lo peor? Se merecía la actitud impasible de los campesinos cuando se había reído de ellos y en castigo le dejaron tirado? Este cuento siempre me ha tenido alerta. La verdad y la mentira sobre las cosas son dos conceptos que han existido siempre y a los que hoy no se les concede ninguna importancia. Se es mentiroso, se es tramposo, parece que todo el mundo lo es y no pasa nada. ¡Puaf! Hoy, no pasa nada todo porque todo lo que está a nuestro alrededor es una mentira y nos tenemos que aguantar. Los políticos, son mentira, mentira es la evolución de la vida en sus sucesos, la mayoría de ellos maquillados con pinceles de peligrosa mentira. ¿Es mentira hacer una cosa y decir otra? ¿Son mentira las ficciones? Un escritor ¿es un mentiroso? claro que no o claro que sí, según se mire.
Mentir está en contra de los cánones morales de muchas personas y está específicamente prohibido como pecado en muchas religiones. La tradición ética y los filósofos están divididos sobre si se puede permitir a veces una mentira (pero generalmente se posicionan en contra): Platón decía que sí, mientras que Aristóteles, san Agustín y Kant decían que nunca se puede permitir. Qué se siente cuando estamos al lado de un mentiroso? Dejaríamos nuestros hijos en manos de uno de ellos? ¿Somos tolerantes con los mentirosos o por el contrario matamos a saco cuando descubrimos a alguien que no dice la verdad? Ocultar la verdad y mentir son dos cosas bien diferentes. Por ejemplo, el caso de las víctimas de una guerra, se puede y se entiende mentir, en función de las circunstancias,  para proteger a personas de un opresor inmoral suele ser permisible.

Convivimos con la mentira -histórica también- en todos los dominios y vemos cómo mentir conlleva Poder. El poder se sirve de la mentira para poder existir, para poder ser. Según parece y dicen algunos expertos mentir supone un esfuerzo mucho mayor a la persona que decir la verdad. Supongo que se cavila mucho más. Digo yo. Pero se miente en las relaciones, en los trabajos, no hablemos de la política y los Estados donde no hay una verdad que valga la pena de ser mencionada. Nadie cae en los hilos que realmente mueven los asuntos y que están detrás albergados en mentiras y dirigiendolo todo. A lo largo de la Historia son numerosísimos los ejemplos que tenemos de personajes y de hechos históricos de los que nunca y digo nunca se conocerá la verdad: El suicidio de Marilin Monroe, la muerte de Kennedy, la muerte de Juan Pablo I, la vida interna de Napoleón o de Hitler, las guerras, Franco...son algunos sencillos ejemplos nombrados a botepronto,  miles y miles de personajes que con la mentira pasan a ser Mito, beneficiándose de ese entramado claramente.
                                                      
San Agustín distinguía ocho tipos de mentiras: las mentiras en la enseñanza religiosa; las mentiras que hacen daño y no ayudan a nadie; las que hacen daño y sí ayudan a alguien; las mentiras que surgen por el mero placer de mentir; las mentiras dichas para complacer a los demás en un discurso; las mentiras que no hacen daño y ayudan a alguien; las mentiras que no hacen daño y pueden salvar la vida de alguien, y las mentiras que no hacen daño y protegen la "pureza" de alguien. Casi nada. Por otra parte, San Agustín aclara que las "mentirijillas" no son en realidad mentiras. La mentirijilla es simpre muy relativa. El filósofo Leo Strauss acentuó la necesidad de mentir para ocultar una posición estratégica, o para ayudar a la diplomacia o politese que dicen en Francia y en ese sentido se permite, como las mentiras piadosas de los médicos. Un médico ¿debe mentir ocultando la verdad a un paciente que no tiene oídos para oír o a su familia que de ninguna manera pueden escuchar la verdad sobre ese familiar moribundo? Esto entra dentro de la categoría de mentira piadosa o en ocultar un hecho en "beneficio" del otro.
Las mentiras de pareja ¿son admisibles cuando ocultamos por ejemplo, una infidelidad para no hacer sufrir al otro? Esto, también lo he visto en personas de ética y moral elevada, ocultando a su pareja una infidelidad porque en realidad ya ha pasado y ha quedado atrás. Osea que justificamos los hechos con el tiempo. Hay mucha gente en efecto que justifica sus acciones con lo del ya ha pasado como si uno no fuese responsable de dicha acción. Esa persona ha sido engañada y punto, la hemos engañado. Por qué en el lenguaje amoroso se miente tanto? Quizás porque todo forma parte de las emociones y no de los pensamientos. El otro día, un amigo me hablaba dolido de una mujer que le dijo: "te quiero" y al día siguiente le mandó a la porra como se dice habitualmente. ¿Estaba entonces mintiendo? Cómo se responde a la mentira? El problema, creo yo es que nadie responde al por qué de mentir, es decir, que aquella chica a mi amigo en ese momento habrá sentido algo parecido al amor y no ha pensado, en lugar de callarse y esperar tiempo para ver si lo que siente es verdad, pues no, hablamos y hablamos sin tener en cuenta los sentimientos del otro, jorobando su vida sin que seamos consecuentes entre lo que decimos y lo que hacemos. Difícil tema.
Luego está la mentira destructiva que entra en el terreno de la calumnia y que es muy pero que muy habitual y cotidiana. Las mujeres lo sufrimos bastante y de forma más destructiva, aunque últimamente he visto hombres calumniados con cosas sorprendentes e igualmente destructivas. ¡Así son las cosas! Decimos cosas y acciones negativas de otra persona para hundirla y desprestigiarla. Muy común en la sociedad de hoy sobre todo cuando existen además -y esto es el colmo- programas de televisión donde pagan a la gente por mentir. Qué básica destrucción de la ética y la moral de las personas de bien. Otros, al mismo tiempo se entretienen viendo, escuchando y opinando sobre las mentiras que los programas del corazón cuentan cada día. Supongo que una calumnia o una mentira no es nada si no hay unos oídos que le dan veracidad, que la hacen real. Un horror.
Lo que estudiábamos en la Facultad era la famosa paradoja del mentiroso y lo recuerdo bien, y es en realidad un conjunto de paradojas relacionadas. A través de los siglos, el interés por resolver esta paradoja y sus variantes ha impulsado una enorme cantidad de trabajo en semántica, lógica y filosofía en general. El ejemplo más simple de la misma surge al considerar la oración: «Esta oración es falsa». Dado el principio del tercero excluido, dicha oración debe ser verdadera o falsa. Si suponemos que es verdadera, entonces todo lo que la oración afirma es el caso. Pero la oración afirma que ella misma es falsa, y eso contradice nuestra suposición original de que es verdadera. Supongamos, pues, que la oración es falsa. Luego, lo que afirma debe ser falso. Pero esto significa que es falso que ella misma sea falsa, lo cual vuelve a contradecir nuestra suposición anterior. De este modo, no es posible asignar un valor de verdad a la oración sin contradecirse. Sin embargo, esta paradoja muestra que es posible construir oraciones perfectamente correctas según las reglas gramaticales y semánticas pero que pueden no tener un valor de verdad según la lógica tradicional. La paradoja de Epiménides precursor de la paradoja afirmando "todos los cretenses son mentirosos" o "todos los cretenses mienten" algo así,  ha dado y da gran juego en las aulas de filosofía.
Es mentira la imagen de un escritor en su relación con lo que escribe? ¿Tiene que ser forzosamente cierto todo lo que se escribe y cómo se relacionaría esa verdad? Yo, desde mi punto de vista relaciono la paradoja con los escritores donde todo lo que hablamos o decimos -en esto tenemos la ventaja de que quedan escritas- se puede repasar, cuestionar. Somos pura paradoja contínuamente -porque construimos frases u oraciones que son correctas pero que si se relacionan con la persona, osea con el que escribe, podemos desgranar amplias mentiras con respecto al escritor como persona, aunque no con lo que escribe. ¿Qué es verdad lo que se escribe o el escritor? ¿Cómo se relaciona lo que se ha escrito con el escritor? Lo mejor es no relacionarlo, lo que se dice muchas veces no significa lo que se es. Los escritores somos complejos y tenemos un papel enormemente complicado con las verdades, las mentiras, los conceptos, la gramática, las ideas...pero no somos mentirosos.










lunes, 21 de noviembre de 2011

Paciencia, hijo, paciencia


Vivimos en un mundo en el que todo lo queremos de forma rápida, sin esfuerzo, fácilmente y sin que se nos vaya la vida. Esta es la filosofía que rige últimamente muchas sociedades y a la que se ha llegado con una mentalidad poco formada para entender estos cambios y gustos de la época. Yo, al menos no lo entiendo y es que se conoce que soy idiota (siendo esto afirmativo). La mayoría de los jóvenes que conozco -claro que por eso son jóvenes y como tales sin madurez- tienen grabado a fuego la prisa para todo, sin darse cuenta -yo tampoco me daba cuenta en su momento- de que las cosas llegan cuando tienen que llegar y sin que se precipiten. (Esto me lo digo varias veces al día pero nada.)Yo creo, que cualquier éxito en la vida, sea espiritual -incluyo a las personas a las que este punto de la existencia, les resulta fundamental- sea profesional, sea familiar, amoroso...cualquier cosa que uno quiera conseguir está en la justa medida de la paciencia que se tenga, de tiempo, vamos. (Madre, qué horror)  El fracaso en muchos aspectos de nuestra vida viene por eso, por la carencia total de paciencia, por consiguiente de tolerancia con nosotros mismos y con los demás. Cuando estamos en una relación amorosa en la que la otra persona no es lo que esperamos porque no lo sabemos o porque nos decepciona, yo qué sé...huimos absolutamente en busca de otra cosa, por aquel dicho de que un clavo saca a otro clavo, sin dar a la relación el consabido y sabio, tiempo necesario. En el amor triunfa además esa paciencia de ver, admitir y luchar por aquellas cosas que no nos gustan, o por tener la paciencia de enamorar a esa persona imposible. Igualmente en nuestras metas está muchas veces hacer unos estudios, una carrera o ejercer una profesión, pero lo queremos ya. Los estudios nos parecen muy largos, la profesión, cansadísima de asumir y de aprender...En esos estudios soñados conocemos a una chica, lo dejamos todo de lado...luego nos preguntamos ¿por qué no habría yo terminado tal o tal cosa? Pues porque no has tenido la paciencia de esforzarte un poco más. No sabemos esperar cuando queremos quedarnos embarazadas, he visto muchas madres, jóvenes, asistir enloquecidas a programas de fertilización, enfrentándose a su naturaleza porque no pueden esperar. Algunos jóvenes no se dan cuenta de que para ser médico, o investigador o escritor hay que llenar vasos de sangre, pero en algún momento nos sentimos existosos no por el reconocimiento de los otros -que la mayoría de las veces no existe más al contrario- sino por el reconocimiento que nos damos a nosotros mismos de haber hecho algo que nos gustaba y en lo que teníamos fe, justamente por haber tenido la paciencia de seguir y seguir, un día van y te lo reconocen y sino, no importa porque con que te lo reconozcas tú, ya vale. (Esto también me lo digo bastante). Hacer las cosas rápido y mal solo desanima porque vemos que no llegamos a ninguna parte, porque lo hacemos mal.
Y es que lo de la paciencia debe ser parecido al abrasarse en el fuego, porque hay que tener mucha fuerza interior para poder ser paciente en la vida, pero he visto que eso es la madurez, eso es lo que nos hace por ejemplo ser profesionales de algo...La cosa es complicada. Cuánta ración de paciencia tiene que tener uno para soportar por ejemplo a una suegra. Yo nunca la he tenido pero debe de ser difícil, duro. A un niño que berrea en un Restaurante mientras a sus padres se la suda y tú quieres matar? Muchos niños que berrean histéricamente? Esa cola delante del puesto de parados, o en Hacienda? Colas y más filas de espera mundiales...O por ejemplo la clásica sala de espera en las consultas médicas. ¿Quién no se ha imaginado entrando a tiros en Hacienda? Porque yo me lo imagino siempre, es mi ideal, mi sueño. Sí, sueño con ser una pistolera bestial todo el tiempo. Recuerdo a alumnas de la Saint Louis University cuando yo trabajaba allí, que me regalaron varios revólveres y pistolas al final del curso ¡flipandi! Escopetas y escopetones como en el oeste para resolver los asuntos...¡qué maravilla! Bueno, que nadie se escandalice que Borges flipaba lo suyo con los navajeros y nadie le decía nada.
Bien, pues he visto y comprobado que esto mismo que estoy diciendo no es verdad. Lo de la madurez y la paciencia y el éxito, pues que va a ser que ¡no! (dicho esto con enorme grito.) Es otra mentira del destino. Yo trabajo, y trabajo y no pasa ná, el mundo no cambia, nada cambia a mi alrededor: los inaguantables lo siguen siendo, los malos también, los aburridos ni hablemos...nunca pasa nada y me veo ya como esos ancianos y ancianas que están en las salas de espera y que la lian parda con sus comentarios: 
-Qué...cómo vamos hoy.
-Pues cómo vamos a ir...de culo.
-Lleva retraso hoy el médico no?
-Pues claro...abren la puerta cuatrocientas veces con cara de póker y echando la bronca. (A continuación miradas sucias varias se superponen como rayos láser por la sala.)
- Pues yo me tengo que ir, dice uno.
-Yo me voy ya, dice el otro
-Pasan delande de ti, osea, se cuelan y tú te quedas con cara de asombro barra capullo, pensando que no sabes defenderte de tanta paciencia como has desarrollado y que mientras tú, ciudadana respetuosa, madura y adulta has esperado dos horas para un scanner, resulta que los de la Tercera, con más morro que el oso hormiguero, van delante y te mondan.
Bien, no hay que preocuparse, esto me sucede todos los días, y todos los días me repito lo de la paciencia y lo de la paciencia, odiándome a tope y quedándo delante de mi (que es lo peor) como una idiota.
Si es en la compra, los de la Tercera, todo el mundo sabe, que se cuelan todo el tiempo, y se quedan tan anchos, amargándote con su ejemplo a ti, que estás en vías de madurez y que viendo el tema sacas la chaira (mental, claro está, la chaira mental.)
Tú llevas una hora esperando pero no cuentas porque el gremio de la tercera edad son como bandoleros y entran a saco donde y como les da la real gana, ¡esos sí que son pistoleros pero con garrote!. Las personas "mayores" osea, las maduras tienen paciencia pero con las cosas de los demás, con las suyas, de paciencia nada. 
De donde se deduce que hoy aunque me quiera animar no lo voy a conseguir para nada porque me doy cuenta de que donde había yo pensado que iba a tener éxito con mucha paciencia, será que no, que de éxito nada, no aguanto nada ni a nadie, que sueño cada vez más con mi momento pistolero y que solo me voy a amargar abrasándome en el fuego de mi incredulidad. Solo me queda la Naturaleza. C'est comme ça.


sábado, 19 de noviembre de 2011

De la ilusión en la vida: Más sobre maneras de vivir


Todavía recuerdo como si fuera ayer y lo recuerdo con cierta angustia, el batacazo enorme que sentí al enterarme de lo que pasaba con los Reyes Magos, fue -puede decirse- el primer encontronozado con la realidad donde perdí la ilusión por las cosas que yo creía que podían suceder y la vida misma se empeñaba en decirme que no, que hay cosas que no existen nada más que en mi cabeza. Con el tiempo, esa misma actitud mía, infantil, la he visto repetirse en muchas personas que conozco, creo que en mi también. Yo creo que a partir de ese momento decidí que tenía que trabajar mucho si quería tener algo que mereciera la pena en mi vida. Me costó comprenderlo y sobretodo me costó "ponerme a ello", pero lo logré. Cuando una niña se entera de "lo de los Reyes" se queda en un vacío inexplicable, donde cada persona comienza a tener otro papel en la vida, las preguntas se suceden (¿y entonces...y dónde guardan mis padres las cosas? ¿de dónde sacan el dinero?) Poco a poco comprendí que aún a pesar del batacazo también podría tener ilusión por los regalos familiares si cabe todavía más que con los Sus Majestades. Cuando hablo de regalos -y esto es un inciso- no me refiero a gastar mucho dinero en un objeto, me refiero al significado que puede tener ese mismo regalo que bien puede ser hecho a la mano, o fruto de la persona que te lo da o a quien se da, puede ser un libro, o una pequeña flor azul que se encuentra en la Naturaleza y no en las tiendas y que se llama "Nomeolvides" y que para mi son las mejores, las más bonitas, las más significativas. Alguien de pequeña me dijo que según una leyenda alemana, cuando Dios había termiando de nombrar a todas las plantas, una se quedó ni nombre. Una vocecita dijo: "No me olvides, ¡Oh, Señor! Y Dios dijo que ése sería su nombre.
Esto viene a colación (lo de la pequeña flor) con la relación que tenemos con las cosas pequeñas de la vida y con las grandes, y cómo no aprendemos nunca a controlar todo ello.
Lo que para mí se traduce en que en la vida muchas veces nos vemos en ese dilema de querer, admirar o desear lo que tienen otros, sus talentos y no nos preocupamos ni dejamos lugar a desarrollar lo que nosotros y solo nosotros podemos hacer. Queremos lo del otro, una familia como la de aquel, unos niños que sean ejemplo, ser admirados profesionalmente, una casa de las de revista, la cartera siempre llena...Quién no ha admirado a ese niño de la clase que sacaba matrículas de honor? Estábamos más preocupados de ver lo que eran capaces los otros al tiempo que la vida pasaba impidiéndonos a nosotros mismos nuestro progreso. No, uno no debe querer ser o tener lo que el otro, eso no nos dará la felicidad (entendido esto como entelequia total). A menudo nos dedicamos a cosas en nuestra profesión que nunca hubiéramos pensado porque lo hacíamos mal y sin embargo aprendemos a dominarlo, aprendemos a mejorar. Tenemos en ocasiones muchos "regalos" de los Reyes y no nos enteramos de ello, deseando todo el tiempo que vengan por que sí -y a veces sin merecerlo- a traernos cosas y cosas.
En este sentido me acuerdo de el cuento infantil Charlie y la fábrica de chocolate donde el misterioso fabricante de chocolate Willy Wonka esconde un billete dorado en cinco chocolatinas y anuncia que quien encuentre los billetes se ganaría un recorrido por su fábrica y un suministro de chocolate para toda la vida. Esta historia es muy parecida a la de la Lotería, el juego, las quinielas...que hacen a menudo que todo el mundo ansíe desesperadamente encontrar un billete dorado para poder tener asegurado el futuro o simplemente pensar que con eso está todo solucionado para encontrar la felicidad absoluta. Creo que no hay nada de malo en poner nuestras fuerzas en metas elevadas, enormes...más al contrario debemos tener siempre, y digo siempre, metas y objetivos de progreso en nuestra vida personal.  El problema viene, y esto lo he visto muchas veces, cuando ponemos nuestra felicidad o nuestra satisfacción en espera mientras aguardamos a que llegue algún hecho futuro, el billete dorado, la lotería...que son elementos que no dependen de nosotros, no dependen de nuestro esfuerzo y lucha que es exactamente lo que nos da la felicidad y hace que veamos a una persona en armonía consigo misma. El problema como digo se agranda cuando nos pasamos la vida esperando unas fantásticas rosas, unas flores enormes, obviando o pasando de largo por la belleza y la maravilla de las pequeñas "Nomeolvides" que están siempre y siempre están (solo hay que saber verlas) a nuestro alrededor. Esto no quiere decir que debamos abandonar la esperanza o rebajar nuestras metas (siempre las he tenido como montañas), no quiere decir que se deba dejar de luchar por lo mejor que uno tiene dentro. Quiere decir que no debemos cerrar los ojos y el corazón (ese que nadie reconoce tener) a la sencilla belleza que hay en los momentos cotidianos de la vida, que conforman con el tiempo esa vida plena y bien vivida.
                                                   
Las personas más felices que conozco no son las que encuentran su billete dorado, ni mucho menos, son las que, en la búsqueda de sus objetivos, descubren y valoran la belleza y la dulzura de los momentos cotidanos; son las que todos los días, hilo a hilo, tejen un tapiz de gratitud y admiración a lo largo de su vida. No entiendo de felicidad ni de frustración absoluta, ambos extremos no me gustan nada. Creo en la fuerza de la persona para poder cambiar su vida olvidándose de una entelequia para buscar lo mejor en lo que uno y solo uno en la realidad en la que vive, subsiste, crece y progresa alcanzando una armonía y un conocimiento de si mismo, enorme.


viernes, 18 de noviembre de 2011

L'Espagne des Français







Les hommes politiques, généralement par intérêt, nous endorment tous, nous gavent d'opium pour qu'on ne se rende compte de rien et que l'on continue à croire que "tout le monde il est beau tout le monde il est gentil". Pour parler concrètement je fais allusion à l'importance que nous avons en Europe, à entendre nos hommes politiques, nous sommes indispensables et l'Europe ne pourrait pas se passer de nous. Mensonge, bien entendu.
Le seul intérêt que l'on montre à l'extérieur et ici, je ne vais parler que de la France, notre voisine et des Français avec leur baguette et leurs habitudes, c'est qu'ils apprennent l'espagnol. Peu importe si c'est l'espagnol d'Espagne, du Mexique ou d'Argentine. Ils apprennent l'espagnol et, attention, ils l'apprennent "par écrit", c'est de la traduction littérale, c'est-à-dire qu'ils apprennent à traduire, à passer un thème, une idée ou une information de l'espagnol à leur langue française, si riche. Les plus avancés qui ont fait des études en espagnol, ont étudié la culture, la civilisation coloniale, ont fait des versions et des thèmes, tout un tas d'exercices pour pouvoir traduire. Normalement tout est fait à partir des lectures d'auteurs latino-américains, ils étudient aussi la culture et la civilisation latino-américaines. Picasso est français, comme Christophe Colomb, ce sont leurs seules références. On n'étudie absolument pas la guerre d'indépendance, Nadal n'est qu'un gamin prétentieux qui se dope et est toujours sur les pas de Federer… nous sommes des bornés avec nos corridas, nous faisons des siestes interminables et nous passons des heures et des heures à nous amuser. (Signe d’intelligence, evidement.)
Ils n'arrivent toujours pas à comprendre et ils ne comprendront jamais pourquoi nous vivons beaucoup à l'extérieur, ils ne comprendront pas non plus pourquoi nous avons un roi dont on ne sait pas à quoi il sert – c'est normal car moi non plus je ne comprends pas –. Après une si terrible dictature, la majorité des Espagnols ont dû fuir vers les terres françaises et ont perdu leur langue pour des générations. Personne n'engage la conversation en espagnol, nulle part, même si on commence à apprendre l'espagnol dès douze ans. Il faut dire que les Français sont très timides, ils font des ébauches, ils s'escriment (du verbe s'escrimer !!!!) chaque fois qu'ils sont dos au mur, et ça alors qu'ils ont 8 ou 9 ans d'espagnol, total, ils ne savent rien. Ah ! Ça oui, ils sont capables de traduire n'importe quoi dans leur langue, ce qui veut dire avec toutes les particularités d'une langue, quand tout l'esprit de l'information peut changer radicalement, est-ce que je m'explique bien ?
Seules quelques boutiques Zara (galiciennes) sont connues dans toutes les villes et quelques produits de nos jardins comme les aubergines, les piments et les courgettes. Il y a des melons espagnols et ce sont les mêmes qu'en Espagne, on les appelle les melons français, il y a de grosses fraises qui viennent de Huelva, mais les régions qui cultivent les fraises vendent les leurs d’abord. Pas de bananes des Canaries (celles qu'on trouve viennent des nombreuses îles qui appartiennent aux Français), pas de tomates (elles viennent du Maroc). Les chanteurs (pour les jeunes) sont tous latino-américains, sauf Enrique Iglesias (parce qu'il parle français) et son père a débroussaillé le terrain à son époque, ils connaissent aussi Alejandro Sanz et, l'autre jour, un connaisseur m'a parlé de Luz Casal, mais c'est bien peu.
L'huile d'olive si connue et si exportée, encore un autre mensonge, je n'ai jamais trouvé d'huile espagnole sauf chez Lidl) toute l'huile est grecque ou turque, ils n'ont absolument pas besoin de nous. En littérature, ils ont tout ce qu'il faut. Saramago n'a pas besoin de venir raconter la Bible en vers parce qu'ils ne le connaissent absolument pas, à la rigueur, ils connaissent quelques bestsellers catalans. Almodóvar est connu, très connu, parce qu'ils se font la même idée du cinéma que lui. Faire une exposition à Paris devant trois ou quatre petits prétentieux sur le cinéma d'Almodovar et faire en sorte qu'on se découvre sur son passage, ce sont des choses bien différentes. (Maintenant que j'y pense, j'en suis morte de rire.)
                                             
Mais notre présence invisible se fait dans les boutiques Duty-free ou les boutiques de vente internationale. Là les parfumeurs américains se battent contre des Français invincibles car ce sont eux qui occupent la majeure partie des stands. Les marques de tabac ne sont pas espagnoles, ni les boissons, ni les chocolats, ni les parfums, on avait pourtant la maison Gal, Joya, Maja aussi anciennes que les marques françaises mais elles se perdent dans la nuit des temps. Jesus del Pozo, Roberto Verino et Vittorio y Lucino luttent encore mais personne ne sait que ce sont des Sévillans ou bien qu'ils créent à Séville. La gamme de maquillage revient entièrement aux Français ou aux Américains. Ils ont réussi à supplanter la marque anglaise Max Factor – qui est en train de disparaître, c'est clair – et Margaret Astor qui était espagnole, je crois.
D'Espagne, rien sauf les Duty-free canariens avec leurs files d'étrangers. Un peu de turrón, mais pour les Français c'est banal, ça n'a rien à voir avec leurs macarons qui sont le nec plus ultra, et même s'ils aiment ça, ils diront toujours qu'ils ont quelque chose d'équivalent. Pourquoi iraient-ils faire des louanges à leurs voisins ! Les frites sont une invention française, les sandwiches – qu'on appelle en Espagne bocadillos – nous ne savons pas les faire parce qu'ils sont secs et pleins de sauce. En ce qui concerne la cuisine on n'a pas grand-chose à leur apprendre, la cuisine française avec ses grands chefs ! Tout le reste est archi ordinaire et assez gras. Comment un gamin peut-il prendre un goûter salé ? Il n'y a qu'en Espagne… Ils sont fous ces Espagnols ! On n'arrête pas de brailler comme les Italiens ou comme les matrones marocaines, on braille, on braille mais de discipline, point. (Je dis ça pour les mères qui m'entendent !)
Le jambon "serrano" est bien accueilli, mais on n'en trouve nulle part. Le bon chorizo, beaucoup pensent que ça se prononce et ça s'écrit "korizó", eh bien, même ça, ils le font aussi. Il faut voir ce qui se passe après… mais peu importe, c'est le pays de la gastro-entérite, du pur porc, c'est moi qui vous le dis. La paella, ils en font comme n'importe quel plat, on a beau leur dire : Eh là ! Attention, on est là nous les Espagnols, mais non, ça ne fait rien, de toute façon beaucoup ne savent même pas que c'est un plat espagnol. La paella est pour eux comme le "taboulé", ils en font tous les jours, ils en trouvent dans les supermarchés, signe qu'ils ne sont pas racistes. Une chose horrible par exemple c'est qu'ils mettent du chorizo dans la paella. Cela veut dire qu'ils n'ont jamais mangé une vraie paella, ils en entendent parler et on en vend chez Carrefour avec du chorizo et des moules, tout ça ensemble. Quelle horreur ! Quand on leur dit que la paella ce n'est pas ça du tout, ils regardent d'un air de dire : "celle-là, elle veut se faire remarquer ou quoi ?" En général, ils n'ont rien à découvrir parce qu'ils ont de tout, dans un pays où il faut sans arrêt réaffirmer le pronom personnel "je", "je" partout. Je veux ça, je suis horrifié, j'atterri, je, je, je… ça ne m'étonne pas qu'ils aient des problèmes de psy et qu'ils aient un sentiment de supériorité. Les plus libéraux que je connaisse – quelques aristocrates ou des professionnels qui parlent toutes les langues à cause du commerce international – sont ceux qui applaudissent quand je mets en évidence toutes ces différences entre nos deux pays. D'autres disent, tu as raison, nous sommes exactement comme ça, mais ils prennent ça mal et ils m'en veulent terriblement.
Un exemple veritable est d’un jeune musicien espagnol (sans se dopper comme Nadal, hi, hi, hi) qui pour utilicer les manières espagnols dans sa vie artistique, a été viré des institutions publiques. Ce un parti de sa biographie, parce que maintenant il est devenu membre de la Royal Academy of London, accuelli dans le Conservatoire de Berlin, élève du meilleur prof russe de violon à Madrid…il fait des concerts dans toute L’Europe et commence à enregistrer sa musique. Tant pis !!
                                                        
Bref, l'Espagne, qu'elle soit petite, mignonne, sainte ou pas n'a aucun intérêt pour eux, ils s'en fichent complètement. Elle n'existe pas, ils font pourtant tout pour la faire connaître en donnant sur nous des informations complètement rocambolesques. Ça me fait de la peine, mais tout peut changer et ça va changer, en tous cas, nous sommes là pour ça. Paco de Luciiiia!!!! Qui est-il?

martes, 15 de noviembre de 2011

votantes barra votantas

Ridículo es a quien se le diga que las cosas van a cambiar algo a partir del próximo domingo. Por supuesto que no van a cambiar y no lo digo por desanimar a las huestes, lo digo, por una serie de razones que irán saliendo según voy. Llevo desde pequeña oyendo la misma canción con la "manera" de los españoles cuando veniía mi tío exiliado en Canadá (me refiero a tiempos ya del final del franquismo, claro.). Nos empeñamos, nos empecinamos diriía yo en querer ser o estar a la altura de los europeos y eso es imposible. No digo que no tengamos motivos o que no lo merezcamos, no es eso, simplemente es que la idiosincrasia del pueblo español es completamente distinta y por lo que se ve no estamos dispuestos a cambiarla. (lo dice una que sigue siendo en Francia bastante española, claro vine ya muy mayorcita.) Competir con la forma de vida de los europeos es casi imposible, con sus horarios, con su austeridad...Los españoles no somos así, gastamos el dinero de distinta manera, nos hemos creído que todo el monte es orégano y eso no puede ser. Probablemente tengamos más capacidades que nuestros vecinos pero no le sacamos el partido necesario, su rendimiento, con esas maneras conservadoras que tenemos en todo lo que hacemos. Paso mucho tiempo estudiando documentales sobre guerra, estudiando las circunstancias históricas del siglo pasado y algunas cosas no han cambiado en absoluto, aunque otras sí, por ejemplo, cuando veo a los líderes políticos de la izquierda que parecen cafres con problemas de entendimiento, osea, idiotas, no saben hablar, aunque esto también se puede observar en los líderes de la derecha española de ahora sin ningún problema. La contradicción es algo intrínseco en la manera de ser de los españoles y una cosa que les pedimos siempre a los políticos por esas maneras conservadoras -y nunca he entendido por qué- es que vivan igual que lo que defienden. Osea que su vida privada sea la misma o hagan las mismas cosas que en las ideas que defienden. Nada más absurdo y nada que esté más lejos de la realidad. ¿Por qué hay que escudriñar en las vidas privadas para ver si lo que hacen en su casa es igual que lo predican? Yo veo ese comportamiento infantil y estúpido. Un líder debe defender justamente lo que no tiene nada que ver con sus intereses porque para eso ejerce una profesión pública de alto rendimiento, pero somos nosotros, el pueblo, quienes estamos contínuamente viendo si sus hijos van a colegios privados, si van a misa, si están divorciados, si se embarazan in vitro...y luego nos extrañamos que demandando eso de ellos se corrompan y se lo lleven muerto y por la sordi a su casa. Normal. Los niveles de corrupción y de mentira en los políticos y entre los políticos alcanza ahora niveles grandiosos, teniendo en cuenta que siempre han sido corruptos y que siempre lo serán de una manera o de otra. Una cosa es tener unas creencias, las que sean en todo lo que rodea a tu persona, tu familia y tus circunstancias y otra muy distinta lo que se debe defender en el Senado. Se debe de dejar la vida privada en casa y justamente trabajar por el bien de los demás aunque no se correspondan con nuestras ideas albergadas en nuestra vida íntima. Esto yo no se lo exijo y entiendo que cada uno tenga su vida independiente de su trabajo. En realidad todo el mundo debería hacer lo mismo como en Europa donde las relaciones humanas también son distintas de la manera española, dejándo la gente en su casa sus problemas y sus intimidades. Ya sé que es más frío, más deshumanizante pero es más eficaz y puede que más honesto y sincero.
                                                      

La situación política en España solo la pueden cambiar los españoles poniendo de su parte mas fuerza, más personalidad y mas inteligencia. Los dirigentes son prácticamente iguales de un lado y de otro, en poco se diferencian, de hecho han llegado al punto de mezclarse de confundir a la gente como nunca y en este momento no se sabe quien es quien, y lo que para unos no funciona (o no se benefician) para otros funciona divinamente ( es decir se benefician). Hay que mirar por el pobre -decimos todos- pero sabemos que el pobre hace las mismas triquiñuelas que las hace el rico, y al que es honesto se las dan el mismo carrillo, sea pobre o sea rico. Un horror de realidad que se trasforma según sean nuestros intereses, nada más. El problema externo a España, visto desde Europa es bastante más complicado de lo que los españoles creen, las cosas están peor de lo que los españoles creen y la situación se agrava con una crisis mundial que es una realidad donde los más grandes acabarán con los más pequeños tal y como ha ocurrido siempre. La cosa peligra bastante. Según nos toquen los problemas, así respondemos y así demandamos y punto. Yo veo la cuestión sobre todo socialmente porque los españoles no quieren cambiar nada de lo que tienen...y eso no puede ser, se anquilosan las ideas, es decir que se atrofian, se estancan en la evolución, sin posibilidad de nada. En España todavía podemos matarnos los unos a los otros por las ideas políticas y eso me parece muy grave porque a todas luces advertimos una desaceleración angustiosa donde vuelve o donde pueden volver los ciclos de intolerancia máxima que hemos sufrido en uno y otro sentido y volver por consiguiente a pelearnos como lo hicimos en su momento, en realidad como no pararíamos de hacerlo por convencer al otro de nuestras ideas o por obligarle a que las comparta. Recuerdo como anécdota que cuando Hitler envió a España a sus oficiales para ver qué pasaba y controlar el tema, se quedaron estupefactos de ver el horror de sangre y la bestialidad con que se atacaban unos a otros. Ríos de sangre literales entre hermanos, dicho así no nos dice nada porque estamos acostumbrados a oirlo y ya no nos impacta. Osea, acojonamos a los nazis con nuestro desangrado canivalismo político e ideológico. En Europa, en Francia puedo escuchar las ideas del otro, del vecino y si no lo comparto no importa, porque mi obligación es luchar para que las ideas de ese vecino salgan adelante. Esto se enseña desde muy pequeños en los colegios.  Yo me indigno con las maneras bestias, cafres, canívales de la gente para imponer lo que consideran como sus ideas y solo espero que ganando quien tenga que ganar, unos y otros respeten lo que no es suyo, no lo desprecien y echen mano de los que saben (sean del partido que sean) para poder crecer y evolucionar en algo. ¡Leche!

lunes, 14 de noviembre de 2011

Aquellas pequeñas cosas


Hoy día la mayoría de los seres nos preguntamos en momentos de crisis por lo que verdaderamente nos importa de la vida. Yo no puedo decir nada porque siempre estoy en crisis, de modo que continuamente ando cuestionandome asuntos que no me llevan a ninguna parte, bueno, me llevan a pensar y reflexionar sobre todo lo que me rodea lo que para mi se traduce en "vivir". El vivir hace daño muchas veces con el análisis, el cuestionamiento de todo, los sentimientos, las ansiedades, el puñetero estrés que nos mata la vida, el tener hambre o el no tenerla, tener sed...sentirse vivo. A menudo lo que más nos cuesta es controlar y unificar dos cosas que son la mente (el cerebro lugar de análisis) y el corazón (entendido este como un lugar donde residen los sentimientos y donde se genera la alegría, la tristeza...incluso el motor del alma humana). Es obvio que nuestra cabeza o mente funciona en ocasiones muy bien porque intelectualiza los asuntos de maravilla, porque somos inteligentes, cultos y verbaliza las cosas que nos suceden queriendo entender algo de la vida. Y se consigue, ¿por qué? porque podemos desmenuzar los problemas, nuestra mente entiende -por poner un ejemplo- la muerte de un ser querido pero después sentimos con el tiempo que esto no es tan fácil y que nuestro interior (el mundo del alma me gusta más que el mundo del corazón) sufre y hace su duelo que no tiene nada que ver con la rapidez de nuestra mente. Cuando perdemos a un ser querido nos damos cuenta con el tiempo de que no tenemos ganas de reír, de que hemos perdido la ilusión por las cosas, que no hay interés, no hay fuerzas, tenemos un cansancio que no podemos dominar...y la mente continúa su costumbre de intelectualizarlo todo sin dar lugar a que salga también en forma de intelecto "todo lo que tenemos guardado" y por consiguiente se haya la persona en una situación de conflicto interno, de lucha interior entre ideas y sentimientos, en suma, en un inexplicable combate interno. Es es momento en que no tenemos tiempo para la caridad con los demás, porque nuestro "corazón" no puede ocuparse de los problemas de otros, es un tiempo de egoísmo irrefrenable pero lógico donde los demás nos parecen un horror que no nos interesa lo más mínimo. Nos concentramos en nosotros mismos aborreciendo nuestro entorno que no sufre como lo hacemos nosotros, ese entorno sufre por cosas que para nosotros -en nuestro duelo- nos resultan ociosas, ridículas, colaborando todas estas circunstancias al asilamiento absoluto. (Los médicos en general acuden a recetar pastillas porque lo que tienes es una depresión...pues vale, machote.)
Lo de la pérdida de alguien no tiene por qué ser siempre con la muerte de por medio, también se pierden personas que simplemente se marchan de nuestro lado y el duelo es el mismo cuando esa persona -por ejemplo- nos ha abandonado. ¡Qué situación más terrorífica para el ser humano! La muerte es irremediable y como tal se impone en nuestra infantil lógica haciendo que nos digamos: no se puede hacer nada. Cuando no es la muerte sino el libre albedrío el que actúa esto ya no lo podemos aceptar tan fácilmente porque a nadie le gusta que le abandonen, por ejemplo y temblamos con las decisiones de otro. Cuando uno es abandonado sufre como un maldito en una condena a vida, aunque su mente y su cerebro se empeñen en decir: era mejor así, esa persona no era para ti...o mejor ahora que no después. Estas frases son absurdas porque cuando alguien nos interesa, nos interesa y punto. La amamos y la queremos para siempre. Grave error. Cuando una persona abandona a otra comienza un autocuestionario enorme para el que ha sido abandonado, claro está, este se lo cuestiona todo, pregunta tras pregunta llegando a la desesperación...diecinueve días y quinientas noches, que diría uno que yo me se.
Y es que lo peor de todo -en mi humilde modo de ver las cosas- llega cuando no sabemos porqué amamos a una persona. ¿Por qué quiero a mi madre o a mi hijo? ¿por qué me repatea no tener a mi padre ya fallecido? Cuando nos enamoramos de alguien por su dinero, tiene su explicación, cuando es el sexo lo que nos interesa, es algo superable, si es su inteligencia, con el tiempo también se olvida aunque nos haga polvo...pero cuando no es nada, es decir, cuando no podemos explicarnos por qué queremos a esa persona, entonces probablemente y digo probablemente (ya he dicho que no creo en esto) podemos decir sin miedo que estamos enamorados. ¡Qué situación horrible! y ¡Qué hacer!




Perdemos nuestros padres, y en el amor que sentimos -que nos siempre es recíproco- no hallamos explicación alguna: es tu madre, es tu padre o es tu hijo y los amas sin saber por qué, los amas, tienes con ellos una completa y absoluta relación de amor enormemente potente que no puedes explicarte con la absurda frase de "es que es tu padre o es que es tu madre", no señor, les amamos porque hay un enamoramiento hacia unos progenitores que han estado junto a nosotros y no podemos intelectualizar nada, solo hay Amor y cosa inexplicable que nos lleva en muchos casos a dar la vida, si hiciera falta. Parece que cuando uno, la persona, viene a la vida mortal y se instala en una familia, la que sea, comprueba cómo las relaciones de amor y odio vienen intrínsecas también. Los mayores sufrimientos son por la famiia y las mayores felicidades también. Bueno, yo añadiría el logro de avanzar en la vida interior de la persona que también ofrece al ser no pocos momentos de alegría y regocijo. Pero claro, esto es muy personal y las cosas tan personales no tienen nada que hacer en la vida de hoy, en esta sociedad quiero decir. En general, preocuparse por tener vida individual, vida interior, lejos de los otros, y dominar a la soledad, (esa que te pega unos mordiscos toreros) es algo que no se contempla en absoluto y es por ello que el ocio, el entretenimiento, el pasatiempo cobra un primer lugar quitando la plaza a la reflexión y al recogimiento. Osea, se intenta que nadie piense y punto.
La soledad es una gran amiga o una gran enemiga, según para quien y puede convertir en horror los mejores momentos de la vida del mundo. Puede llevarnos a equivocación la mayoría de las veces porque por evitar la soledad, por evitar encontrarnos con nosotros mismos hacemos el pelícano muchas, pero que muchas veces, nos tropezamos, nos equivocamos, nos negamos a nosotros mismos...Muy mal, la soledad si no está aceptada y controlada nos lleva a error. Al mismo tiempo si está controlada es muy gratificante.
No podemos explicarnos todo en la vida, por qué nos llama la atención una persona y no otra...por qué sufrimos...por qué estamos tristes o alegres, por qué estamos muy bien con alguien y no con otro...por qué eludimos nuestra personalidad que cambiamos para poder estar, ser o hacer algo que en realidad no lo deseamos pero que lo hacemos por no estar solos. Necesitar a alguien? amar a alguien? Mirar, escuchar...hacer algo por alguien? Nosotros podemos hacerlo todo pero hay que saber aceptar los virages que nos pega nuestro coche en esta ruta de la vida, no esperarlo todo, escuchar nuestra voz y no la de los demás...crecer y remontar el dolor que pueda uno sentir con la separación de un ser querido. La muerte, como dicen es lo único que no tiene solución y por ello debemos esforzarnos en vivir cada día como si fuese el último, sin más esperanza que una eternidad y sin forzar a nadie al amor: lo que tenemos hoy es lo que vale, el mañana no existe.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Toubibs agressés




Cette semaine on a ressorti dans les médias français que le Conseil des Médecins se défendait, statistiques en mains, des agressions que les médecins reçoivent chaque jour.
Cela n'est pas étonnant car lorsqu’il s'agit de santé, on a l'impression que tout le monde est médecin et on a une pensée sur tout et partout, sans l'ombre d'une quelconque pitié. D'après les statistiques, les agressions augmentent de manière incroyable d'une année sur l'autre et les généralistes en particulier sont agressés sauvagement tous les jours, non seulement verbalement mais ils gardent encore sur leur visage ou leur corps des traces de quelques coups. Tout cela, en dépit du haut niveau de civilisation qui existe en France. Les raisons ? Il y en a beaucoup mais le plus souvent les gens considèrent qu'il faut trop de temps pour avoir un rendez-vous, le temps d'attente est trop long, les familles sont énervées dans la salle d'attente, la résistance de beaucoup de médecins à mettre le patient en arrêt de travail pour n'importe quel motif.
En France et selon les spécialités, il faut attendre trois ou quatre mois pour obtenir un rendez-vous, mais ceci n'est pas la faute des médecins, beaucoup d'entre eux ont du mal à supporter ces consultations de masse. Etre médecin en France est très difficile, c'est beaucoup de travail et quel travail ! C'est la même chose en Espagne car pour être spécialiste il faudra donner douze années de sa vie, douze années d'études importantes. La différence entre les deux pays c'est le salaire, évidemment. Les médecins espagnols ont le même système que les médecins anglais. Ici en France, ils sont beaucoup mieux rémunérés, je dirais qu'ils sont mieux considérés et mieux reconnus, même si on ne fait cadeau de rien, ils forment le gros de ceux qui paient des impôts, ils paient à la place de ceux qui ne paient pas, beaucoup l'ignorent. Il faut donc payer et supporter ces consultations de masse, il faut supporter les commentaires des patients, beaucoup croient tout savoir, d'autres viennent avec leurs petites phrases du genre, "vous avez bien mauvaise mine, docteur, vous allez bien ?" Ce qui vous plombe un moral même d'acier. Le contact permanent avec les patients entraîne un risque de contamination. Il faut faire bonne figure et supporter ces situations cocasses.
                                                                  
Ce genre de situation pourrait fait l'objet d'un tournage ! La plupart de ceux qui créent un scandale sont des retraités ou plutôt comme on dit ici, des 'gens à la retraite'. Beaucoup de ces personnes âgées n'ont plus de soucis, leur avenir est derrière eux. Conscients d'avoir tout supporté pendant leur vie, ils en oublient l'éducation et les bonnes habitudes, ils passent un peu les bornes. Ils veulent tout et tout de suite. Ils n'ont aucune patience, ils n'ont rien à faire de toute la sainte journée, mais grignotent des places dans les queues, dans les magasins, dans l'administration, partout… ils se croient au-dessus des lois, ils font tout un cirque pour rien, font leurs commentaires tout haut, menacent de leur bâton si l'occasion se présente.

Un de ces vieux commence à échauffer la salle d'attente par un commentaire du genre : "On dirait qu'il y a du retard, aujourd'hui." Ceci dit d'une voix forte tout en regardant au plafond. Cela s'appelle faire ses coups en douce… La réponse surgit tout de suite du chœur des patients : "Que peut-il bien nous dire que nous ne sachions déjà" ou bien, "c'est toujours comme ça, ici", phrase d'un habitué des salles d'attente et qui reconnaît le retard mais de manière toute relative.
Très vite, un autre va dire : "On n'a pas le droit de nous traiter comme ça, j'ai autre chose à faire." Inutile de dire qu'il n'a fichtre rien à faire, absolument rien, ou seulement aller comme tous les matins à onze heures précises acheter sa baguette de pain. Un autre malin dit : "Après, on vous ausculte à toute vitesse" ou bien "c'est vrai, ça, et à quel prix !" Soudain, une patiente vient d'arriver et on l'appelle car elle est la première sur la liste… et le ramdam commence. "Dites, vous venez d'arriver et nous ça fait un bon moment qu'on attend." – "Peut-être, mais c'est mon tour, vous n'aviez qu'à venir à l'heure, je travaille, moi…" Et ça n'en finit pas. Si le médecin s'occupe de quelqu'un et qu'il va trop vite, parce rien qu'à le voir il a tout compris, eh bien-là, tout faux, il va trop vite, s'il traîne, raffut…
- "Bon sang ! Je ne voulais qu'une ordonnance" dira-t-il. Quand on doit aller en consultation parce qu'on est souvent malade et qu'on ne va pas prendre un arrêt à chaque fois qu'on attrape un virus, il faut bien supporter, on ne va pas ordonner un arrêt de travail comme ça, juste pour satisfaire un fainéant et en plus sous la responsabilité du médecin, non, pas question.
Les arrêts maladie c'est uniquement en cas de réel besoin. Mais ça les patients ne le comprennent pas et font toute une histoire si on ne leur en accorde pas un. Ils s'énervent aussi si le diagnostic ne leur paraît pas bon ou si on leur dit qu'il faut une opération pour résoudre le problème. Ils ne l'acceptent pas non plus. Si jamais il y a une urgence pour une raison ou pour une autre, que quelqu'un passe devant eux pendant qu'ils attendent, ce sont d'incroyables contestations, et cela, tous les jours, parce qu'il y a tous les jours des urgences, et celui-là doit être vu immédiatement, c'est un travail d'équipe et le médecin est responsable. En cas de complications, on pourrait le lui reprocher : non assistance à personne en danger. Il y a même des gens parmi ces protestataires de la salle d'attente qui seraient capables de témoigner au cas où le nouvel arrivé viendrait à mourir. Ils diraient que c'est la faute du médecin qui n'a pas réagi assez vite. "Oui, oui, il faut lui mettre une amende à ce médecin qui se fiche de tout et qui ne s'occupe même pas de ses patients." On trouve de tout dans les vignes du Seigneur, ça c'est sûr.
                                                    
Les plus agressés physiquement sont les psychiatres, vous allez me dire que c'est normal, en réalité, les malades ne se contrôlent pas, c'est bien la raison de leur présence chez le psy. Et les urgentistes ? Ce n'est pas très agréable de se voir crier dessus, personne n'aime ça. Personne n'aime non plus voir toute la misère du monde, les mères qui ne s'occupent pas de leurs enfants. Elles les amènent à la consultation couverts de poux et très mal habillés. Des milliers de situations toutes aussi grotesques les unes que les autres. Les petites odeurs, et j'en passe, font partie du quotidien du médecin. Imaginez un peu ce patient qui vient dire : "Docteur, j'ai des démangeaisons aux parties génitales." Allez savoir ce qu'il va découvrir ! Une voix d'outre tombe se fait entendre :"Terre, ouvre-toi" c'est la première chose qui vient à l'esprit du pauvre médecin qui doit aussitôt passer à l'observation. Horreur, mieux vaut ne pas inviter son ami-médecin, ce jour-là, il ne mangera rien. Avant d'aller voir son médecin, le plus habituel est de se laver, même les gens les plus humbles savent ça. En fait, c'est loin d'être le cas.
Le traitement, c'est encore autre chose. La majorité des gens savent tout, ils ont lu le prospectus pharmaceutique et décident seuls de ne pas le prendre. Le patient a toujours plein de solutions, il arrête le traitement parce qu'il y a beaucoup d'effets secondaires ou bien il ne le prend pas tout de suite et va voir un autre médecin… Et ainsi tous les jours. C'est comme ça. Aller voir son médecin, aujourd'hui veut dire aller tout critiquer systématiquement. Logique. On sort de chez le médecin avec un problème qui le plus souvent n'a pas trouvé de solution. On veut un autre rendez-vous parce qu'on veut faire une révision et on l'obtient trois mois après. Le désespoir est total. De toute façon le système est comme ça et il faut chercher les responsables plus haut dans la hiérarchie, parmi les hommes politiques ou les administrateurs, mais non parmi les médecins.

Lee y piensa: samaritano o fariseo ¿qué eres?

samaritanos, fariseos...

Los libros sagrados siempre me han interesado en grado extremo y es por ello que mis reflexiones sobre la vida alcanzan también a una de la...