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Ridículo es a quien se le diga que las cosas van a cambiar algo a partir del próximo domingo. Por supuesto que no van a cambiar y no lo digo por desanimar a las huestes, lo digo, por una serie de razones que irán saliendo según voy. Llevo desde pequeña oyendo la misma canción con la "manera" de los españoles cuando veniía mi tío exiliado en Canadá (me refiero a tiempos ya del final del franquismo, claro.). Nos empeñamos, nos empecinamos diriía yo en querer ser o estar a la altura de los europeos y eso es imposible. No digo que no tengamos motivos o que no lo merezcamos, no es eso, simplemente es que la idiosincrasia del pueblo español es completamente distinta y por lo que se ve no estamos dispuestos a cambiarla. (lo dice una que sigue siendo en Francia bastante española, claro vine ya muy mayorcita.) Competir con la forma de vida de los europeos es casi imposible, con sus horarios, con su austeridad...Los españoles no somos así, gastamos el dinero de distinta manera, nos hemos creído que todo el monte es orégano y eso no puede ser. Probablemente tengamos más capacidades que nuestros vecinos pero no le sacamos el partido necesario, su rendimiento, con esas maneras conservadoras que tenemos en todo lo que hacemos. Paso mucho tiempo estudiando documentales sobre guerra, estudiando las circunstancias históricas del siglo pasado y algunas cosas no han cambiado en absoluto, aunque otras sí, por ejemplo, cuando veo a los líderes políticos de la izquierda que parecen cafres con problemas de entendimiento, osea, idiotas, no saben hablar, aunque esto también se puede observar en los líderes de la derecha española de ahora sin ningún problema. La contradicción es algo intrínseco en la manera de ser de los españoles y una cosa que les pedimos siempre a los políticos por esas maneras conservadoras -y nunca he entendido por qué- es que vivan igual que lo que defienden. Osea que su vida privada sea la misma o hagan las mismas cosas que en las ideas que defienden. Nada más absurdo y nada que esté más lejos de la realidad. ¿Por qué hay que escudriñar en las vidas privadas para ver si lo que hacen en su casa es igual que lo predican? Yo veo ese comportamiento infantil y estúpido. Un líder debe defender justamente lo que no tiene nada que ver con sus intereses porque para eso ejerce una profesión pública de alto rendimiento, pero somos nosotros, el pueblo, quienes estamos contínuamente viendo si sus hijos van a colegios privados, si van a misa, si están divorciados, si se embarazan in vitro...y luego nos extrañamos que demandando eso de ellos se corrompan y se lo lleven muerto y por la sordi a su casa. Normal. Los niveles de corrupción y de mentira en los políticos y entre los políticos alcanza ahora niveles grandiosos, teniendo en cuenta que siempre han sido corruptos y que siempre lo serán de una manera o de otra. Una cosa es tener unas creencias, las que sean en todo lo que rodea a tu persona, tu familia y tus circunstancias y otra muy distinta lo que se debe defender en el Senado. Se debe de dejar la vida privada en casa y justamente trabajar por el bien de los demás aunque no se correspondan con nuestras ideas albergadas en nuestra vida íntima. Esto yo no se lo exijo y entiendo que cada uno tenga su vida independiente de su trabajo. En realidad todo el mundo debería hacer lo mismo como en Europa donde las relaciones humanas también son distintas de la manera española, dejándo la gente en su casa sus problemas y sus intimidades. Ya sé que es más frío, más deshumanizante pero es más eficaz y puede que más honesto y sincero.
                                                      

La situación política en España solo la pueden cambiar los españoles poniendo de su parte mas fuerza, más personalidad y mas inteligencia. Los dirigentes son prácticamente iguales de un lado y de otro, en poco se diferencian, de hecho han llegado al punto de mezclarse de confundir a la gente como nunca y en este momento no se sabe quien es quien, y lo que para unos no funciona (o no se benefician) para otros funciona divinamente ( es decir se benefician). Hay que mirar por el pobre -decimos todos- pero sabemos que el pobre hace las mismas triquiñuelas que las hace el rico, y al que es honesto se las dan el mismo carrillo, sea pobre o sea rico. Un horror de realidad que se trasforma según sean nuestros intereses, nada más. El problema externo a España, visto desde Europa es bastante más complicado de lo que los españoles creen, las cosas están peor de lo que los españoles creen y la situación se agrava con una crisis mundial que es una realidad donde los más grandes acabarán con los más pequeños tal y como ha ocurrido siempre. La cosa peligra bastante. Según nos toquen los problemas, así respondemos y así demandamos y punto. Yo veo la cuestión sobre todo socialmente porque los españoles no quieren cambiar nada de lo que tienen...y eso no puede ser, se anquilosan las ideas, es decir que se atrofian, se estancan en la evolución, sin posibilidad de nada. En España todavía podemos matarnos los unos a los otros por las ideas políticas y eso me parece muy grave porque a todas luces advertimos una desaceleración angustiosa donde vuelve o donde pueden volver los ciclos de intolerancia máxima que hemos sufrido en uno y otro sentido y volver por consiguiente a pelearnos como lo hicimos en su momento, en realidad como no pararíamos de hacerlo por convencer al otro de nuestras ideas o por obligarle a que las comparta. Recuerdo como anécdota que cuando Hitler envió a España a sus oficiales para ver qué pasaba y controlar el tema, se quedaron estupefactos de ver el horror de sangre y la bestialidad con que se atacaban unos a otros. Ríos de sangre literales entre hermanos, dicho así no nos dice nada porque estamos acostumbrados a oirlo y ya no nos impacta. Osea, acojonamos a los nazis con nuestro desangrado canivalismo político e ideológico. En Europa, en Francia puedo escuchar las ideas del otro, del vecino y si no lo comparto no importa, porque mi obligación es luchar para que las ideas de ese vecino salgan adelante. Esto se enseña desde muy pequeños en los colegios.  Yo me indigno con las maneras bestias, cafres, canívales de la gente para imponer lo que consideran como sus ideas y solo espero que ganando quien tenga que ganar, unos y otros respeten lo que no es suyo, no lo desprecien y echen mano de los que saben (sean del partido que sean) para poder crecer y evolucionar en algo. ¡Leche!
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