jueves, 1 de diciembre de 2011

Con la crisis, más brujas


Ayer, por azar, me encontré con un programa de Televisión española -cosa rara aquí en Francia pues no nos llega bien el "cable" y nunca puedo ver nada, ni tengo el tiempo- en el que se hablaba de cómo las gentes recurren a la brujería, santeros, videntes, curanderos...y demás fauna de diabletes como remedio y solución a sus problemas. Aunque el programa anunciaba y anuncia "quiénes recurren" faltaba como de costumbre formación de fondo, unos buenos guionistas o preparadores del reportaje, o quizás fallaba la producción o  medios, no lo sé, se lo preguntaré a mi amigo Juancar que trabaja allí mismo. El caso es que la seriedad, rigor y cientificismo suficiente como para que el reportaje tuviera el peso necesario carecía por su ausencia. Del "quiénes" nos quedamos con la duda, porque no se daba un perfil concreto de las personas que confían en estas cosas, quizás no haya un perfil concreto, en esto tenían que haber insistido más: cualquiera puede caer en las redes del ocultismo y de la búsqueda inefable del "milagro". El reportaje abordaba diversas maneras de "creer" en poderes ocultos o del más allá basado en diversas maneras también de ejercerlo: previsión del futuro, de los juegos de azar, de las sanaciones...Estas últimas parece que eran más del pueblo, digo lo del cuarandero, osea que se relaciona directamente con la preparación cultural de los grupos sociales, aunque tampoco quedaba claro. Se incluía igualmente a personas de creencias cristianas cuando se aludió directamente al famoso mito de la Virgen de El Escorial, tema que abordaré a nada que me insistan mis queridos amigos lectores.
Como sea, lo que más me llamaba la atención es la búsqueda continua de las gentes de algo que esté más allá de la ciencia. Yo que conozco a médicos de cerca, podría decir al respecto que para ellos sería un hallazgo científico y un motivo de verdadera felicidad si alguien, -uno de esos curanderos y sanadores- tuviera algún método, remedio o sistema que realmente fuera eficaz. Por lógica el mundo de la medicina estaría feliz de la vida, no solo no sucede esto, sino que les entorpecen su labor cuando muchos pacientes a los que se les puede salvar de una enfermedad, mueren por haber perdido el tiempo entre este ganado de engañadores. Es obvio que el componente psicológico es fundamental,  la manipulación psicológica hacia las personas es fragrante, es bestial, esto se veía claramente en las personas grabadas por el equipo, y de eso precisamente se valen los que engañan, de la situación vulnerable en la que la persona se encuentra. Esto me parece una atrocidad de la que nadie dice nada porque se conoce que pertenece al mundo personal, a la vida privada de las gentes que necesitadas de soluciones acuden en busca de lo que de ninguna manera la tiene. Solo se cuestiona cuando está de por medio lo económico, es decir, si estas gentes son estafadores o no, que sí, claro que lo son. Más horror.
Y es que evidente, que a veces les funciona, claro que si, porque es una cuestión de fe también la que genera esos motores, fe digo en las ideas, en los acontecimientos, en las energías como dicen estos sabios. No son engañadores, dicen intentando convencer a alguien y jugando con las psicologías de las personas. El programa muestra una curiosa tienda de  objetos y su dueña -no voy a entrar en si se forra o no- mostrada en el programa con elementos, pociones y demás para por ejemplo hacer que alguien se enamore de nosotros o para vengarnos de ellos. Parece obvio -aunque la gente no se apercibe- que un individuo no puede imponer una aflicción sobre otro en la manera en que estos hechiceros quieren que la gente crea. Este tipo de perversidad de fácil dominio del otro y todas esas historias para no dormir que canturrean estos videntes son únicamente creaciones de las imaginaciones supersticiosas de hombres y mujeres que se hallan hundidos en la ignorancia (humana, espiritual, intelectual...) donde cuyo poder demoníaco se imponen en los desfallecidos, en los débiles también. ¿Por qué no querer aceptar los sucesos que nos tienen que suceder? ¿Quién no ha estado desesperado en alguna ocasión de su vida? ¿Quién no se siente solo y sin salida ante la vida misma? Habrá quién piense que los ricos no lloran? Todo el mundo llora en esta vida.   
Hay que decir que España católica como ella sola, ha tenido históricamente una profusión de brujas increíble, y en nuestras tradiciones la superstición toma el primer puesto de la lista. Millones de españoles son supersticiosos y no hablan abiertamente de temas tabú como por ejemplo, la muerte...En la Edad Media, la brujería se cernía como pesadilla sobre toda la cristiandad. Por eso se creó la Inquisición, entre otras cosas para poder limpiar de hechiceros al pueblo porque manejaban los poderes del Diablo. Y no lo niego, claro que manejan los poderes del maligno, evidentemente como la magia negra, el budú, aunque como dicen ellos si se saben usar bien...Eso no se lo cree nadie, ¿qué es usar bien esos poderes? Todos sabemos de dónde vienen estos asuntos y puede que funcionen, no lo niego, pero sabiendo de donde vienen luego hay que estar listo para enfrentar el otro lado, es decir que tienen la otra cara de la moneda que es mucho más atroz y nada buena.
Después de todos los horrores, persecuciones y crueldades que han resultado de la insensata creencia en la brujería, -que sabemos que es del Diablo aunque funcione- y me parece extraño que en esta época de alumbramiento y de conocimiento en todos los aspectos de la vida, pueda haber en alguna parte hombres y mujeres, especialmente entre aquellos que conocen el Evangelio, pues suele ser el último recurso del impío que ofusca su mente y debilita sus creencias y su fe en algo superior, bueno suponiendo que dichas creencias se tengan. Ahora es tiempo de desesperación, de crisis, y en ese maremagnum queremos soluciones a cosas que a veces son consecuencia de nuestros errores. Otras se acude desesperado por que no somos capaces de superar las pruebas que nos toca vivir y pensamos que "estos" nos ayudarán a mejorar nuestra vida. Lo de menos es el ataque al bolsillo que queda maltrecho muchas veces, aunque creo que si son estafados se lo tienen merecido. Compasión...ninguna, poca hay que tener porque aquel que cree que puede ser mejor que otro, que puede comprar o que puede tener más salud, más suerte, más belleza, más amor por conjuros del más allá pagados es que es un imbécil de remate. La cuestión es no asumir los problemas, eludir las pruebas a las que la vida nos somete en pos de un bonheur desconocido.
Creo que la gente sabe y aún así lo busca el peligro y el poder para hacer lo malo que hay en la brujería que no consiste tanto en la propia brujería -ellos solos no podrían existir- sino en la insensata credulidad que la gente supersticiosa atribuye a lo que se dice que puede efectuar. Este es el punto donde la Iglesia Católica ha perdido el Norte- dejando que los fieles otorguen poder a imágenes, mantos, reliquias...(De esto también hablaré cualquier día.)
Está fuera de toda razón creer que el diablo puede perjudicar a un hombre o a una mujer inocente, a menos que tal hombre o mujer tenga fe en que él o ella puede ser perjudicado por tal influencia y tales medios. Si se da cabida a ese concepto, entonces y con toda probabilidad llegarán a ser víctimas de sus propias supersticiones. No hay evidentemente ningún poder en la brujería misma, sino hasta donde se crea y se acepte.
Acepto todas las religiones, cualquiera que le sirva a la persona a mejorar, está dentro de la "coherencia" lo que no lo está es mezclar esa religión -la que sea- con la superstición, menos con la brujería. ¡Qué días más tristes cuando uno se encuentra en un escaso momento de ocio con estos temas!
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