lunes, 30 de enero de 2012

Tajo y mandoble


Es ineludible tener que recordar a cada instante en la vida de las personas, en su vida cotidiana la cuestión política. No es para menos. A mi me dan igual los políticos, ya ves tú, vivo en Francia desde hace 8 años que salí harta, no tanto de España como de algunos españoles en busca de un poco de bonheur cultural. Aquí tampoco atan los perros con longaniza. Ciertamente el avance cultural de España en estos últimos ha sido muy relevante, no entro en si se han gastado dinero de más, no lo sé, solo sé que en ciertas cosas cualquier país tiene que perder dinero por mantener elementos que son vitales para una nación, esto es la cultura y la educación, pilares de progreso de las sociedades y de sus individuos. Pero me voy a dejar de rollos para ir al grano porque seguro que para los que dan prioridad a lo económico este discurso carece de importancia. No obstante, la cultura también es económica sobre todo si tenemos en cuenta que la visión de nuestro país fronteras pa fuera viene dada por la imagen de profesores, deportistas, artistas, músicos...es fundamental para otros asuntos puramente económicos, estos, estos son los que están cambiando la pobre y maltrecha imagen de nuestro país allende las fronteras. Y digo, que hay cosas que son necesarias aunque no den tanto dinero, pero son necesarias, esto es el libro, la revistas culturales. Algunos ya saben que yo edito Isidora Revista de Estudios Galdosianos, desde el 2004 que comencé mi andadura gracias a una beca de investigación que en lugar de invertirla en una liposucción o algo así, pues decidí invertirla en hacer el primer número de la revista. Algunas personas relevantes de la cultura de (ambos bandos por decirlo asi) apoyaron sin limite aquella publicación. Claro, otros se murieron de envidia y siguen muriéndose de asco, poniéndome trabas o ignorando mi trabajo cotidiano, la envidia es muy mala y no me reconozco ser envidiada por ser mejor, eso no, cualquiera puede hacer lo que se proponga, soy envidiada por hacer lo que me da la gana y por tener bastante más coraje y ganas de trabajar que los demás, solo por eso. Y solo por eso, sigo ahí, porque trabajo a diferencia de muchos de mis colegas (profesores universitarios) que no trabajan nada y lo que trabajan es mal y motivados por su egocentrismo o por interés: tu Universidad me invita y luego así te invito yo a la mía ¡Váyase usted por ahí a escardar cebollinos! Así está la Universidad claro, pero eso es tema para otro día. No es de extrañar que una tronca de Madrid como yo, haciendo cosas en solitario cabree a mas de uno y de una, cuando solo se mueven por intereses. Tanto peor. El trabajo salva, aunque en ocasiones ni mucho menos nos de dinero, la cultura salva, y a algunos no les salva ni la caridad, bueno, ni el niño del remedio. Tranqui que arrieritos somos y nunca miro a mi alrrededor sino es para aprender. Ir de culto es una cosa y hacer algo por la cultura y trabajar por ella es otra, amiguitos.
Los tajos y mandobles (expresión galdosiana por excelencia) nos han venido sin aviso aunque ya se veía venir, como digo los políticos son todos iguales pero estos últimos han tenido siempre una frustración y un complejo muy grande porque en general es difícil que los intelectuales, filósofos, escritores, sean forofos de una ideología así, aunque ahora veremos casos insólitos provocados, lógico es, por más interés. Con todo, algunos de la cultura siguen rechazando pertenecer a ningún partido pepero ni de otra clase. Nos preocupa la creación, tener ideas y rezar para que alguien nos eche una mano para ayudarnos, sobre todo a los editores independientes que somos bastante pobres. Uno de los palos mas grandes que se está dando ahora (entre otros muchos) es el recorte al libro que ve su desparición muy cercana, y con ello a las revistas culturales. Mi revista ha pertenecido y pertenece a ARCE, la asociación más importante que representa a las revistas españolas en todas las ferias del mundo, aunque ahora también tendrá no pocas dificultades y si me apuras el cuestionamiento de su razón de ser. La cuestión es que además de eliminar la Dirección del libro, Archivos y Bibliotecas que promovían como nadie la difusión y edición del trabajo escrito en España, han eliminado también las suscripciones de las Bibliotecas a las revistas culturales. Mi revista, entre otras muchas, no estará en esas BIbliotecas donde cualquiera la podía consultar. Es un producto fundamental para estudiantes, investigadores, lectores, profesores...que se debe ofrecer gratuitamente a los ciudadanos. Es fundamental que esté ahí porque así se creó, con la mentalidad de que pudiese llegar a todos. La labor de continuidad será difícil por muchas otras razones de otra índole, como por ejemplo, las suscripciones de países extranjeros a los que enviar la revista es muy costoso. En fin, queden esta información para quien le pueda interesar sobre el futuro de la edición de revistas sin fines de lucro a los que nos han dado un buen palo, sí, que ya sé que todo el país está igual, pero con esa actitud inmovilista tampoco se va a ninguna parte. Yo creo que voy a volver a España a luchar precisamente ahora que está tan bapuleada por todos y no me voy a dejar vencer. Seguiremos editando Isidora Revista de Estudios Galdosianos un libro de 250 páginas con tres números al año, a como de lugar, porque los colaboradores se merecen que siga trabajando y los galdosistas también. ¡Hay que atarse los machos que vamos adelante! 

jueves, 26 de enero de 2012

Historias de asesinos, cosas de niños

A las siete y media de la tarde de ayer se comunicó a la Comisáría del distrito del Hospital el comandante del puesto de la Guardia Civil del puesto de Vallecas que en la casa número 22 de la Calle del Pacifico había sido encontrado un hombre muerto violentamente. El jefe de dicho puesto envió a la casa indicada a los guardias que estaban a sus órdenes. Francisco Conde Piernas y Andrés Rodriguez García para que custodiasen el cadáver y prestasen los auxilios que las circunstancias exigiesen. Al mismo tiempo, la Comisaría ponía el hecho en conocimiento del juez de guardia que era el del Congreso, señor Cores, que inmediatamente acordó que el juzgado se constituyese en la casa del crimen.
En la casa donde se ha desarrollado el sangriento drama de que nos ocupamos, se halla instalada una fábrica de yeso cuya explotación corre a cargo de don Gregorio Alonso. Un cuñado de este, llamado Venancio Martínez se hallaba al frente de la fábrica, y ocupaba con su familia una de las habitaciones de la planta baja. También vive en la finca, un hortelano que tiene a su cargo el cuidado de una extensa huerta que ocupa toda la parte posterior del edificio. En abril del año último el propietario del inmueble don Faustino Uldaeña, tomó a su servicio al chauffer  Miguel García, el cual, en unión de su esposa, Francisca Ludeña fue a ocupar una de las habitaciones que había disponible en la fábrica, y contigua al local que para garaje había designado el señor Uldaeña. Tanto de la finca como de los productos de la huerta que eran muy abundantes, disfrutaban por partes iguales las familias de Venancio y del hortelano sin que nadie les hiciesen cuentas de dichos productos que tan amigablemente se repartían. Pero la llegada de Miguel y su esposa contrarió los planes de aquellos y a partir del día de su entrada en la finca se inició contra ellos la terrible cruzada que tan trágico fin ha tenido. Por que ni Venancio ni el hortelano podrían transigir con que persona alguna, siquiera fuese tan allegada al dueño de la finca pudiera ser testigo de cuanto ellos hacían.
Así es que por todos los medios posibles procuraban hacer insoportable la vida en aquel sitio, apelando a toda clase de recursos para obligarles a abandonar la casa. Comenzaron por matarle los conejos, las gallinas, las palomas, y hasta un gato, propiedad del chauffer, estaba sentenciado a muerte.
Miguel y su esposa se habían quejado en diferentes ocasiones al señor Uldaeña y aunque este procuró hacer valer su autoridad como dueño de la finca, sobre la familia del arrendatario, nada había conseguido. El hortelano prohibió al chauffer que atravesarala huerta para salir a la calle. Tratába de incomunicar al matrimonio, para que no pudiera salir de noche de la finca, para lo cuál cerraba Venancio la puerta principal con llave que guardaba en su poder.
Minutos después de las nueve se presentó el Juzgado compuestod el juez Cores, y del secretario señor Pérez Herrero. El comisario interino  del Centro del distrito del Hospital, señor Fernández Luna, acompañado del inspector Belundes y del agente Barco, recibió al Juzgado poniéndoles en antecedentes de lo que había ocurrido. El juez precedido de un empleado de la casa, que provisto de un candil iba alumbrando el camino, llegó al sitio en que se hallaba el cadáver. El cuadro que se ofreció a los ojos del juez Cores no pudo ser más conmovedor.
Tendido en el suelo en una pequeña hondonada que formaba la huerta, estaba el cadáver de Miguel García, cuya cabeza descansaba sobre una almohada que cuidadosamente había colocado su esposa. A los requerimientos juez se destacó del grupo que en torno del cadáver formaban las personas que por razón de su cargo asistian a la diligencia, don Vicente Díaz interventor de la fábrica, pidiendo permiso al juez Cores para declarar cuanto sobre el particular sabía.
el señor Días es un hombre de unos sesenta años, de aspecto noble y simpático. Con una valentía y una entereza de que se  dan pocos, aquí donde tanto se teme a la justicia, dijo con voz firme: -Señor juez, este hombre ha muerto asesinado.
-A ver, explíquese usted, dijo Cores.
-Ayer tarde, -continuó Díaz- oí yo que en la habitación de Venancio decía éste dirigiéndose al hortelano y a la mujer de este: "Hoy mato a ese hombre, ¡Dejadme salir! Hoy ha amanecido mal día para ese hombre y para mi! Le voy a levantar la tapa de los sesos. Él tienen que atravesar la huerta cuando venga del ventorro donde suele ir, decía una voz femenina. El señor Díaz comprendiendo el gran riesgo que corría Miguel pues conocía el genio de Venancioy las malas intenciones del hortelano, corrió a decir a la esposa de Miguel lo que había oído para que previniese a su marido. Cuando Francisca Ludeña oyó lo que le decía el señor Díaz corrió a la huerta, al mismo tiempo que entraba su marido por la puerta que da al campo, y de su habitación salía Venancio armado con una faca de grandes dimensiones.
Venancio se dirigió a Miguel y sin que mediase palabra alguna, le dió una puñalada en la tetilla izquierda. Miguel anduvo unos pasos vacilante y cayó pesadamente en tierra sin que su esposa tuviese el tiempo de acudir a sostenerlo. Venancio huyó a su habitación desapareciendo después. La infortunada esposa quedó al lado del cadáver hasta que llegó la guardia civil declarando lo mismo que el señor Díaz.
Se dieron las órdenes precisas para la captura del agresor. El juez dispuso que tanto el agresor y su esposa como el hortelano y la suya pasasen a disposición del Juzgado de guardia. El matador de Miguel García compareció ante el juez, y a las preguntas de este funcionario contestó declarandose el autor de la muerte del chauffer. Respecto de los motivos que había tenido para ello, dijo que ambos habían reñido y que Miguel le había dado dos bofetadas. Él entonces, ciego de ira, acometió a Miguel con una navaja. Esto es substancialmente lo que contó el agresor.
Declara Gregorio Alonso. Esta mañana prestó declaración el arrendatario de la fábrica de yeso, diciendo que ignoraba que existiesen resentimientos entre Miguel y su cuñado Venancio, y que le sorprendió hondamente la noticia del suceso. El arma homicida obraba en poder de una hermana de Venancio y aunque éste había dicho que no recordaba lo que habia hecho con la navaja, el comisario Fernández Luna la recuperó valiéndose de un ingenioso ardiz.
Terminadas estas diligencias, el juez, señor Cores, decretó el procesamiento y la prisión de Gregorio Alonso y Venancio Martínez, los cuales han sido conducidos a la cárcel celular en las primeras horas del día de hoy. ¡A la cárcel!
¿Verdad o mentira?

lunes, 23 de enero de 2012

Algo de Aristóteles: lo verdadero y lo falso


Hace falta recordar la importancia de la filosofía aristotélica como la etapa más importante en la cronología de la filosofía, y como punto de arranque del que partir de otros fillósofos. Nunca la filosofía griega ocupó un lugar más grande que con este pensador cuyas ideas serían la puerta de los caminos que después de él había de recorrer la filosofía. Y recurro a él para reflexionar, hoy, en torno a lo verdadero y lo falso, conceptos tan de moda hoy como antaño. Me refiero particularmente a la verdad en la dialéctica, no en las personas y su apariencia lo que sería sin duda, tema de un gran texto y de otro contexto. Para el filósofo griego la verdad o la falsedad se da primeramente en el juicio. el enunciado A es B, que une dos términos encierra necesariamente verdad o falsedad, según que una lo que está en realidad unido o lo que está separado; a la inversa diríamos de la negación. Pero hay un sentido más radical de verdad o falsedad, que es la verdad o falsedad de las cosas, la del ser. Así decimos de algo que es una moneda falsa, o que es café verdadero. Aquí la verdad o falsedad corresponde a la cosa misma. Y cuando decimos que dos y dos son cuatro, el sentido del verbo ser es el de ser verdad. Algo es verdadero cuando muestra el ser que tiene, y es falso cuando muestra otro ser que el suyo, cuando manifiesta uno por otro; cuando tiene pues, apariencia de moneda lo que es un simple disco de plomo. El disco de plomo, como tal, es perfectamente verdadero, pero es falso como moneda: es decir, cuando pretende ser una moneda sin serlo, cuando muestra un ser apariencial que no tiene en realidad. aquí aparece el sentido fundamental de la verdad αλήθεια en griego. Verdad es el estar descubierto, patente, y hay falsedad cuando lo descubierto no es el ser que se tiene, sino uno aparente; es decir, la falsedad es un encubrimiento del ser, al descubrir en su lugar uno engañoso, como cuando se encubre el ser de plomo tras la falaz apariencia de moneda que se muestra. Pasamos la vida entera en este juego permanente de ver lo que no hay en una muestra ficticia de lo que en realidad es y no lo parece. Este devenir de verdad y de falsedad es difícilmente reconocible y a menudo el ser humano, el individuo se deja llevar, quiere dejarse llevar y vivir en esa situación equívoca de la realidad, porque es mejor para él en un sentido global. Forma parte de esa ficción detestable hasta que un día quiere saber, quiere verdad y de tanto jugar a la apariciencia se da cuenta de que no sabe, no puede volver a la esencia misma verdadera de su ser. El hombre, casi por definición y desde el punto de vista de la alienación social, es un ser encubierto casi por naturaleza, porque quiere y necesita vivir en ese juego falso de ser quien no es. La sociedad está creada a partir de este sencillo y simple punto de partida y está aceptado por todos. ¿Cuántas personas conocemos a nuestro alrrededor que sean de verdad? ¿Lo son de forma individual y cuando forman parte del juego social ya no lo son? ¿Cuántas hay que no encubran algo? Lo bueno que da la vida al escritor es no tener que estar batallando cada día y de forma cotidiana con los juegos de falsedad y de verdad en los que se mueven la mayoría de los individuos. El escritor vive cuando trabaja fuera de la sociedad, la observa. La soledad que proporciona la escritura -hablo de la creación en si misma- le libra a uno de batallar contínuamente de esas falsedades, si bien, luego pasamos a una etapa mucho más encarnizada de lo falso, porque el escritor necesita de la verdad y de la mentira o falsedad para poder ser.  

viernes, 20 de enero de 2012

Les soldes que je me paie et l'atroce consumérisme


Cette semaine, les soldes ont commencé et à vrai dire c'est toute une aventure. Des regards vengeurs, de sales regards, on dirait de véritables couteaux tranchants, des pas guetteurs, des couteaux brandis, des coups de coude affreux, des croche-pattes… une queue sans fin pour parvenir à avoir cette pièce de vêtement qui est bien meilleure que l'autre, à bien meilleur prix. Je me jette oui ou non ! Voilà ce qu'on semble dire. Les voitures arrivent sur le parking comme on arrive pour voir un match de boxe. Je me lance, je me lance ! Il est évident que la grande partie de tout ce qu'on présente en soldes sont des objets inutiles, en réalité ce ne sont pas des affaires de première nécessité, elles ne sont pas nécessaires mais elles sont attirantes et soudain elles apparaissent devant nos yeux comme indispensables. C'est cela le consumérisme.
On dépense nos cent petits euros de rigueur et on s'en retourne à la maison tout content. Des nappes, des rideaux vert pistache qui vont bien aller dans le salon, un verre mignon comme tout, un grand serre-tête qui ensuite me serre les oreilles, un foulard bien pratique à la mai 68, un parapluie qu'on va oublier à la première visite, un soutien-gorge de rechange mais comme je ne me rappelle pas si c'est la taille A, B, C ou D, je prends les quatre, j'aurai bien l'occasion de les échanger, ces bottines de cuir qu'on a du mal à porter et qui vont rester neuves jusqu'à l'année suivante, des boucles d'oreille, un t-shirt, un autre t-shirt, un pull-over, un autre à col roulé qui me va très bien, une brosse à cheveux parce que l'autre est pleine de pellicules, un déodorant parce qu'ils ont baissé le prix et ne vaut plus que 35 euros, un châle, un porte-monnaie à un prix incroyable, in-croy-able, un pyjama en soie, ça me donne des frissons, mais tant pis, je dois le prendre parce que je n'entre plus dans l'autre, un pyjama en coton, c'est ceux-là que je prends d'habitude, des pantoufles, une autre paire parce qu'elles sont aussi à des prix tels que j'en prends deux paires, un tablier hypermoderne, une vidéo parce que je ne vais pas souvent au cinéma, quelques cd parce qu'avec cette histoire de Droits d'auteurs, on nous a piqués tous les autres… tout un tas de choses complètement inutiles. A grands coups de coude, j'ai piqué une blouse à une dame d'à-côté qui la voulait aussi, c'est moi qui l'ai vue la première, bon sang ! C'est pire que le far-west ! Je dois rapporter une blouse à ma belle-mère, en plus d'un équipement aérobic. On est tous très modernes.
En fait, la plupart du temps, les soldes ne sont pas bien terribles, vu que les prix de départ étaient incroyablement élevés, il est évident que n'importe quel petit rabais le ramène en fait au prix initial, mais ça paraît une super occasion. En Europe et tout particulièrement en Espagne, depuis qu'on a changé la pésète en euro, on subit un véritable vol à main armée continu et on ne s'en rend pas compte, mais la différence de valeur est telle qu'on a l'impression de profiter d'une manne tombée du ciel. Attention, ce n'est pas une blague. Le type de l'acheteuse compulsive est en général celui des femmes à problèmes, moitié dépressives qui vont devoir hypothéquer leur maison et devoir annuler les cartes et les comptes bancaires. Attention, le problème des commerçants n'est pas de savoir ce qui vous arrive après les soldes, leur problème est de vendre à tout prix…



sábado, 7 de enero de 2012

Reyes, Magia, ilusiòn


Estos días como todos sabemos han pasado los Reyes Magos por las casas españolas, una tradicion que no deberiamos perder por nada del mundo aunque los europeos impongan sus costumbres distintas a las nuestras. He hablado con Marina, mi sobrina de 8 años que feliz y emocionada como nadie me ha evocado como ella sola sabe hacer la numerosa lista de regalos. -¡Es que me gustan mucho los regalos!, dice con su vocecilla temblorosa. Ha estado después de la cabalgata prácticamente sin dormir por los nervios, -¡es que se me pone una cosa muy rara en la tripa! Ella no sabe lógicamente verbalizar lo que le sucede pero yo sí, puedo darme cuenta de lo que le pasa por su cuerpito y por sus emociones de niña pequeña y me acuerdo de mi misma. La tradición nos explica que durante el nacimiento de Jesús en un lugar muy humilde y después de haber pasado sus consiguientes tribulaciones como corresponde a un Dios que se hace Hombre, llena de controversia a la Humanidad entera. Dentro de ese espíritu extraño y convencidos algunos de que aquel suceso era importante, más que eso, extraordinario, también acudieron otros personajes importantes. Había unos Magos, que hacían Magía, es decir que manejaban poderes especiales. Esos personajes, sabios, que eran los más importantes del momento eran los Reyes Magos de Oriente que demostraron su humildad y sometimiento, postrandose al que acababa de nacer, éste niño sería el Salvador del mundo. Pero esta relación de humildad y de amor con el nacimiento de Jesús, de amor entre los hombres, de ilusión por la esperanza en una vida eterna y por el mensaje del Evangelio que vendria despues se olvida un poquitín, en realidad se olvida completamente pero, en fin, tampoco es grave. Lo cierto es que desde niños (es importante ponerse en los zapatos de un niño) nos volcamos en esas fechas que para nosotros son imprescindibles y esa mentalidad infantil de ilusión sabemos ahora que no volverá nunca más en nuestra vida. En aquellos días de ilusión, de infancia inventada por nosotros mismos y probablemente por nuetsros padres y los seres que nos rodean cualquier cosa podçia ser posible: unos Magos de Oriente vienen a tu casa infantil, a tu pequeña habitación, entran, ven si duermes, se toman una copilla, dejan aparcados sus camellos que se comen las zanahorias que has dejado al lado de tus zapatos limpisimos, hablan con los familiares para saber si hemos sido buenos y nos dejan un montón de juguetes. ¡Juguetes! A veces aciertan con lo que hemos podido y otras veces no tanto pero no importa, lo que importa es que nos traen regalos para todo el año, que se han fijado en nosotros, que somos parte importante de la humanidad, que somos tan importantes como nuestro hermano Jesus al que en su dia fueron a homenajea. Esos regalos seran para el resto de los dias, es decir que debemos tenerlos, usarlos durante todo el año, un año de felicidad que cada vez se repite y son ellos, los Magos, los responsables. Todavía recuerdo los nervios -que como Marina mi sobrina- invadía toda mi pequeña naturaleza de forma extraordinaria. En aquellos días cualquier cosa era posible, cualquier cosa podía ser posible. La esperanza, la certeza de los milagros estaba a flor de piel y en ese espíritu grande de felicidad absoluta nos volcábamos en ser caritativos con los demás, esto sucedía en la medida y cantidad en que éramos felices, éramos en igual medida, compasivos. Esos días de espera a la llegada de los magos de Oriente nos sentíamos como el mayor héroe del mundo, éramos observados por unos ojos que no veíamos pero que lo sabían todo de nuestra vida, si habíamos hecho los deberes del año, si habíamos sido buenas, si ayudabamos a mamá, si regañabamos con los hermanos...Sabían si nos gustaba el color rosa o el azul, nuestro plato preferido, la música...lo sabían todo sobre nuestra persona y lo mejor es que todo aquello era posible y cualquier cosa que idearamos, podía suceder. Yo creo que la primera vez que aterrizamos en la realidad de la vida es cuando nos enteramos de la verdad, digo nos enteramos porque comprenderlo y aceptarlo probablemente no lo hagamos nunca en nuestro fuero interno, lo de los complejos infantiles no superados que tanto canturrean psicólogos y psiquiátras...pues eso. No nos da la gana superarlo y me parece bien ¿por qué? porque queremos volver a sentir en algún momento de nuestra vida que todo puede volver a ser, que las cosas llegan, que los milagros existen y que hay alguien que nos quiere mucho y nos da lo mejor (aunque sean invisibles). Podíamos intentar que ese expíritu mágico que de adultos encontramos siendo nosotros ahora Magos se funda con la ilusión de aquellos tiempos y la mantengamos por muchos muchos días del año sin dejarnos derruir por la tristeza, la desilusión, el dolor y la soledad. Para todos debería de  existir el espíritu de los Magos y con el su fuerza extraordinariamente positiva de la vida.

miércoles, 4 de enero de 2012

Cosas de artes


Las modas como ya se sabe marcan las formas de actuar de la población que deseosa de estar al día sigue las corrientes impuestas por aquellas personas que se "dedican" a ello. Es la figura del alguien, alguien decide que un cantante esté de moda, alguien ha dicho que este libro es bueno o que esa actriz también lo es, alguienes absurdos que jamás sabemos de donde salen...Y es que nunca podremos saber por qué una cosa o alguien se pone de moda y por qué deja de ponerse. La actualidad maldita. ¿Cuáles son los criterios? Porqué la moda pasados los años vuelve a ser la misma? Qué mueve a que lo que hoy nos gusta mañana lo detestemos profundamente, pasandose de moda, o lo que para nosotros hoy es invisible mañana cobra una importancia suprema. No han sido muchos los escritores que hayan tenido plenitud y éxito absoluto durante toda su vida, lo cual, dicho así, viene a confirmar lo de la manía de la moda. Lógico. Los artistas -hablo ahora de todos en general, actores, músicos, intépretes, pintores, escritores, bailarines,- están sometidos siempre a los criterios de moda que generalizando a troche y moche arremeten contra el arte de una persona que en un momento tuvo un éxito tremendo pero que de repente y sin saber por qué nadie se acuerda de él. Lo peor no es que se olviden de uno de la mañana a la noche, lo peor es que por ejemplo te asesinen literalmente tal y como hemos podido ver en muchas ocasiones de la Historia. Pero el olvido es mucho más tremendo, es todavía más duro si cabe por que te toca sufrirlo en tus carnes, en tu vida, en tu trabajo. Ocioso es recordar el caso del pobrecillo Van Gogh o de tantos otros, de la mayoría que han sufrido en su vida el desprecio más absoluto para pasar luego a la posteridad. ¡Manda narices! El caso español, en esto ha sido y es todavía más agresivo si cabe, por la sencilla razón de que en la opinión mandan mucho los que no tienen criterio para mandar. Osea dirigidos por inútiles que se llama. Ahora hay un cambalache inmenso donde no se sabe quién es quién y se tiende a mezclar todo, la fama, el arte, la popularidad, el talento, el éxito...Ahora esos ingredientes están todos tan amalgamados que da asco y no resulta de ningún modo sencillo saber dónde está la verdad. Recuerdo ahora a Pérez Galdós -por recordar a alguien que está presente siempre en mi vida- que pasó de ser el superventas número uno, el escritor más traducido y editado de su época y de la de ahora, al mayor de los ostracismos teniendo que vivir en su vejez de la caridad. Monstruoso. Y ahora resulta igual por ejemplo, con los actores, que son muy carismáticos y populares y tan pronto están ganando premios siendo los más reconocidos que mañana sin saber por qué, nadie les da trabajo y se mueren de hambre. En esto como de costumbre también las mujeres salimos perdiendo cuando una actriz deja de ser joven, ya no interesa hasta que por ejemplo es muy mayor y alguien decide que puede hacer algo.
                                                         
La moda atañe igualmente a la cuestión del libro, claro está. Qué hay que leer y qué no, por qué unos libros salen adelante y otros se quedan en la estantería...por qué se vende solo lo de mala calidad y los libros verdaderamente buenos no se conocen? La moda afecta también al papel por lo que se ve. Esto me recuerda a mi amigo Arnau quien a base de decir que el libro en papel desaparece, me está cabreando sobremanera, parece que disfruta con ello el jodío. ¿Por qué? porque no va a desaparecer, eso lo aseguro, ¡una leche! va a desaparecer. Cambiarán las maneras, eso sí y esto ha sucedido siempre, todavía recuerdo cómo a principios de Siglo XX los autores de teatro sufrían -menos Galdós que no sufría nada y lo veía como un progreso-  por la llegada del cine, lo pasaron fatal hasta que como se ha visto no ha afectado en nada al teatro, cada arte tiene su lugar. Como digo se harán las cosas de manera diferente, quizás no se hagan libros de tiradas tan grandes, o se les conceda un hálito de culto más impresionante de lo normal...cambiarán las maneras, las formas, pero no desaparecerá el libro. Y una buena muestra de esto es por ejemplo, las agendas, bloc de notas, bitácoras de viaje y demás. Según mi amigo y por esa regla de tres compuesta donde todo lo artesano se perderá -mentira y gorda- y envueltos en la moda electrónica y artificial, todo el mundo guardaría sus apuntes y notas en una maquinita (teléfono, ipad...) y sin embargo se venden más agendas en papel que en la vida, más blocs de notas que nunca, con más diseño, más cuadernos que pudieramos imaginar, todo más variados...y por qué no decirlo, caros. Cualquier agendita o bloc como tenga algo de diseño te clavan los 18 euros de rigor. ¡Toma ya! De modo que no, la gente no se vuelve loca por la informática y en todos los países y ciudades con sus variadas tiendas te encuentras esos objetos de papelería tan monos. Y lo cierto es que funcionan bien, nunca se pierde la información. Imagino que alguien también habrá puesto de moda que no se puede fiar uno de la electrónica porque pierdes la información el día menos pensado. Y digo yo que aunque la moda afecte hasta lo que uno tiene que comer, habrá siempre cosas que seguirán siempre existiendo, estos son los sentimientos de las personas como mi cabreo de hoy, que no cambia, siempre me cabreo sin pasarme de moda a mi misma. Menos mal.

lunes, 2 de enero de 2012

Los deseos no cumplidos


A menudo en estas fechas hacemos acopio personal de lo que ha sido el último año de nuestra vida. Esta práctica la suelo hacer con mucha frecuencia porque me preocupa bastante ver cómo pasa el tiempo por mi vida y me gusta provocarla suficientemente como para que sucedan cosas, a poder ser, muchas. Pero la vena creativa no lo es todo, no siempre va unida a la rapidez o lentitud con que trabajan los demás y en eso se encuentra uno con no pocas dificultades. No podemos medir a los demás por nuestro rasero ni podemos pensar por ellos. La vida es evidente que se manifesta de manera distinta para unos que para otros, los hay que pasan todo su tiempo igual, en el mismo lugar geográfico, en el mismo lugar de pensamiento anclados a ideas que ya ni ellos mismos creen, en el mismo lugar de trabajo...en lo mismo. Y lo que está claro es que sea como sea la vida pasa para todos a velocidad vertiginosa. ¿Por qué no habré hecho esto? ¿Por qué no me lancé a hacer eso que quería hacer? ¿Por qué no declaré mi amor a esa persona? Esa acción de servivio a los demás que no hice, esa lectura por hacer, ese viaje...¿Por qués? Y con el recuento de los días, seguimos dándole vueltas a la cabeza continuando a no hacer, continuando a no cambiar nada de nuestras vidas, si amar, sin variar...todo sigue igual y continúa en el mismo lugar. Solo somos nosotros los que podemos cambiar nuestra existencia pero nos da pereza o miedo hacerlo. ¿Y qué más da? No pasa nada por cambiar nuestras cosas, por arriesgarse, claro esto mientras seamos nosotros solos, el ser, el que se arriesga, quiero decir que no debemos llevar a nuestro riesgo a los demás, solo nosotros, hablo de la persona, del ser como único en su identidad y dueño de su vida. Si el hombre, el ser tiende a perpetuarse por qué perder el tiempo y no hacer nada por perpetuarnos? Un año comienza y con él las buenas intenciones de renovación en diversos aspectos de nuestra vida. Los medios publicitarios ayudan a ese afán con nuevas dietas, nuevos propósitos de preparar el cuerpo para estar bien en primavera, de rebajas y más rebajas con las que incitarnos al consumo bestial pero que regenera -se conoce- las meninges...cambiar, hacer, comprar...todo impregnado de banalidad y eso es solo banalidad, es todo banal, nada de eso nos ayuda a perpetuarnos, nada. La gente en general no se apercibe de ello y continúa a batallar por la supervivencia absoluta, pero solo lucha por aquella que en realidad se quedará aquí y que no se irá con la persona porque no pertenece al mundo de la mente, de la inteligencia y sí pertenece directamente al mundo del cuerpo, del apetito del ser que en realidad provoca esos deseos como formas de esencia del hombre. Es decir, nos agarramos también al mundo físico por la misma razón de perpetuidad, dejándonos invadir de ese querer estar en la realidad tangible de lo que nos rodea, formando parte de una sociedad, confusa que pretende al mismo tiempo que nosotros perpetuarse. Y solo el yo, la persona y su voluntad puede dominar su espacio temporal y hacer, y seguir haciendo cosas, unas y otras con el fin de perdurar y de sentir la propia vida, acumulando conocimiento porque éste es infinito.
Yo no sé si como decía Spinoza queremos o apetecemos las cosas no porque juzguemos que sean buenas, sino al revés, creemos que algo es bueno porque tendemos a ello, lo queremos, apetecemos o deseamos. Muchas veces deseamos las cosas pero no porque sean buenas, sino por el hecho en si mismo de desear, de prolongarnos en la manera de hacernos sentir vivos. Spinoza le une además la alegría y la tristeza que corresponden al aumento o disminución del ser y de la perfección, osea que de esos tres afectos, la cupiditas o deseo, la alegría y la tristeza proceden todos los demás y toda la vida psíquica del hombre: el amor, el odio, etc. Esta es la parte que Spinoza -dicho grosso modo- denomina apetito para referirse a la mente y al cuerpo, pues la mente sola sería en este caso la voluntad que es el estado más importante de la persona y desde ahí se generan los demás. Para mi, la voluntad está por encima de los otros estadíos que aunque son la prueba de la vitalidad, de su esencia, de seguir siendo siempre, solo la mente perdurará indefinidamente y de forma consciente, por lo tanto la voluntad es el motor de todo porque puede generar, crear o inventar cualquier cosa que se nos ocurra. Dominar la voluntad es dominarlo todo en uno y en otro sentido y es sin duda la manera de perpetuarse, por tanto de perdurar.
Triste es, que el hombre hoy, el ser, se ocupe más de lo externo, del deseo y menos de la mente que en definitiva es la que será perpetua, pero supongo que esto es lo lógico en la propia necesidad de sentir la vida y su paso por nuestras "emociones" por nuestros deseos. Sin analizar, sin querer entrar en si esos deseos son buenos o no, debemos intentar luchar por ellos, por nuestros sueños y hacerlo de verdad, no dejarlo para mañana. El hoy es ahora y será caldo de cultivo para el mañana que es siempre incierto, comparado con lo que tenemos hoy en el momento presente de vivir y de preparar la acción de mañana, pero para ejecutarla no para dejarla. ¿De qué sirve la no acción de dejar las cosas sin hacer? Solo tendremos un conato, nada más que un conato de vida, pero no tendremos la vida.

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