miércoles, 24 de julio de 2013

Cosas chinas: España gana a China




La cuestión de las marcas (no de flagelación, digo) sino de fabricación y copia, por fin, fue adivinada: había que ir a una estación de Metro y allí mismín te encontrabas con varias plantas (unas doce) de tiendas bestiales de todo lo que uno se podía imaginar. Pero el día anterior tuvieron el detalle de llevarnos a una playa, una de las más especiales del país donde la gente es muy longeva. Como reflexión diremos que los chinos llevan a lo mejor del mundo para que les enseñen, osea para copiarles y esto lo hacen con todo, también con la música y las artes, compran a los dueños de las ideas pero luego cuando se enfrentan al dueño de la idea se caen con el equipo, vamos que a nosotros no nos la dan y sentimos que lo que hacen no es orgánico ni mucho menos, es correcto pero imitado. Tuvimos ocasión de comprobar esto cuando nos invitaron a un concierto donde tocaban unos jóvenes violinistas virtuosos con sus profesores rusos, claro. Los violinistas eran además de muy simpáticos como una especie de Selección española de virtuosos y claro, se notaba, que venían de países de dueños de ideas, osea que la música les sonaba diferente a la de los chinos, normal, como nos pasaría a nosotros si tocáramos y bailáramos música china, siempre sería algo postizo. Como si uno de Sigüenza o de Sevilla se hiciera en tres años monje budista; raro, raro, ¿no? 

                                                   

Ni qué decir tiene que Guasimara Star absoluta se presentó en la playa como el que se va de compras por la calle Serrano, ¡que me parto, que me parto! Allí nos juntaban con otro grupo de participantes rusos lo que pude corroborar rápidamente por su color blanco, ojos claros, cabellos rubios, una raza por cierto que tiene bastante facilidad para hablar idiomas, incluído el chino. Todos se bañaron, en aquel Paraíso menos Guasi y servidora ¿Porqué? porque somos de nuestro pueblo y no enseñamos na de na y menos en China ¡aguantando el tipo hasta el último momento vestidas pasando un calor de 40 grados que mataba! El agua 
-porque los pinreles sí que los sumergimos- estaba a mil grados, calentorra como sopa de mariscos, la mismísima que hago yo en Nochebuena. Habíamos oído que los chinos no se bañaban, o no iban mucho al mar para no perder el alma. Hicimos bien en no bañarnos, nosotras tipazos mundiales, porque quedamos de muy educadas al respetar las costumbres de que las chinas casadas no se bañan, ahí que estaban probablemente hablando o cotilleando de las españolas igualico que hacíamos nosotras, pero en chino. Una de las costumbres de este pueblo tan sinpar antes de sumergirse en el nuevo año chino es limpiar la casa de arriba a abajo para eliminar toda la mala suerte que ha existido y después de que llegue el año nuevo también están sin barrer unos días para no quitar la buena suerte que les ha traído el año, igualmente no pueden esos primeros días del año utilizar cuchillos para no cortar la suerte del año, osea que entre pitos y flautas podemos concluir que todo se relaciona con ser algo guarrete, qué quieres que te diga, entre los vientos eructados, el sorbetón mientras como, la loza sucia, los wáteres, el que no barro, que no me baño para que no me roben el alma, no se puede pinchar la carne con palillos porque sino, estás mentando a los muertos, mejor con la mano si eso. Ya se pueden imaginar que las comidas son un espectáculo porque comerse sopa con palillos o cualquier cosa líquida o lo haces a sorbetones o no hay nada que hacer, ruidito y más ruidito: con el estómago vuelto todo el día, porque yo no aguanto el ruido con la boca, ni los que comen chicle, ni los que mascan ensalada con boca abierta...En fin, que nosotros somos maníacos pero los colegas ni te cuento, es una cultura para resumir que está llena de supersticiones, osea, que el Chán, ni el Zen ni nada armonioso ha entrado en ellos porque sino, estarían más seguros de ellos mismos. Si al final va ser lo mismo una estampita de Santa Gema que lo del budita gordito (con perdón).
Cuando brindan dicen ganbei 干杯 que literalmente significa vacía tu vaso y así además de cachondearse de uno, si pueden, te emborrachan...aunque ¡van listos! a un aragonés, una canaria y una de madriles, ni de broma se van a cachondear. Lo del ganbei lo conocían muy bien algún que otro ruso, no es por nada. El caso es que cuando la organización se enteró de que habíamos descubierto el lugar de venta del copy casi se les cae la mandíbula y la vergüenza claro, porque se habían hecho los locos totalmente. 
Esa mañana eramos los primeros en llegar al lugar y ya llevábamos dos moscones de los que te quieren manejar, empecinados en llevarnos a una tienda concreta, de seguro en la que tienen algo de comisión, y no te dejan ni respirar. Encontré a Guasimara esa mañana además de fresca como una lechuga, jolín yo estaba dormida y seguía con mis pinreles empezaicos, dominando el mundo, con esa seguridad de la mujer española que por unas horas fueses a defender al país entero. Una amazona total. Como en sus ratos libres es soprano la veía yo por el Metro dando notas de su garganta amedrentando a todo chino viviente. A Paco no había que perderle de vista se había aprendido el tema de ir en el Metro de maravilla, qué tío, si parecía uno de ellos. Luego pensé que desde que descubrió el Metro ya no quería ir jamás en coches ni taxis de chinos ¿porqué será? je, je, quería defender su vida y en el Metro la tenía más asegurada, sin duda. 
Una vez llegamos a la primera tienda, ¡alucinas pepinillos! porque los tíos tienen de todo, osea el mundo entero copiado, imitado, cualquier marca o cosa que se imagine uno, lo tienen, con el consiguiente disgusto y fraude de ver que las cosas no valen lo que son, ni son lo que valen. El mundo es una mentira. Yo, alucinando con mis rollos filosóficos y Guasi, actuando. El momento cumbre fue cuando habíamos pedido unos bolsos de marca, y aunque no eran exactamente el modelo que queríamos, aunque no estaban  nada mal, la china que  decía: spanishs french, sí  eso mi niña que a nosotros no nos vas a engañar, decía Guasimara ya sentada después de comerle la moral durante 60 minutos como pa empezá. La china venga de teclear cifras y Guasi haciendo unos aspavientos impresionantes como si le diera un ataque cada vez que la china ponía su precio. El punto a nuestro favor era que al ser los primeros clientes y -aprovechando lo de la superstición- no le quedaba otra que vendernos algo porque sino ya tendría mal fario para todo el día. Paco que salió a darse una vueltecilla por las otras tiendas y después de hora y media con Guasi al ataque venga de bajar el precio a la china y ésta con el hígado destrozado casi ya pidiendo whisky para darse definitivamente a la bebida porque no nos aguantaba más, ¿qué pasó? que viene Paco diciendo a grito pelao: en la tienda de enfrente me lo dejan mucho más barato. Vi a la china vendedora como si fuese la encarnación de toa la mafia china con ganas de matar al aragonés que le había chafao el invento. Yo cantando: ¡Los de Aragóooonnnnnn! completamente achantada viendo actuar a Guasi como una profesional del merme. (Mermar: hacer que algo disminuya o quitar a alguien parte de cierta cantidad que le corresponde. ¡pffffff!)

                                            

Había aniquilado a la chinina y nos habíamos salido con la nuestra, casi nos pega con el bolso, pero como digo gracias a sus manías supersticiosas nos lo tenía que vender por ser los primeros. Ataque a mano armada fue la incursión en el resto de las tiendas, ¡qué fuerte! y cómo pujaban mis dos colegas si parecían profesionales del arriba las manos: nos decían un precio, aspaviento va, ellos daban el suyo, las chinas flipaban y decían que no, ellos amagando como pa irse, las chinas detrás, french, french.... de repente se abre un agujero del techo y se sube una china en un pis plas, sale del agujero con más mercancía...yo rezando en arameo cada vez más cerca del Señor, ¡aquí nos linchan, vámonos! porque eso era para haber comprado al pol mayó y no un miserable recuerdito solitario que era lo que correspondía a la pasta que llevábamos. ¡Qué hollol! las chinas persigue que te persigue bajando el precio detrás de nosotros pensando que éramos jilís pero reconociendo que a chulos nadie nos gana, huíamos de la quema, ¡ayayai! Yo gritando: el merme, el merme, Guasi descosida a por todas interpretando su mejor papel, si parecía Margarita Gautier y Paco super contento de haberse salido con la suya, ganando Aragón 10 China 0 patatero. Nos gastamos todo lo que llevábamos, yo diciendo, osea que ¡con mis pies llenos de llagas que ya casi levito y vosotros me lleváis al Metro, si yo lo que quiero es morir entre estas caras gitanaaaasssss! Ese día ni comimos, harticos de tó pero felices de haber vencido. Fue exactamente igual que venir de la guerra. Cuando llegamos a la cena perdimos la vergüenza, pero eso ya mañana.

viernes, 19 de julio de 2013

Cosas chinas: Guasimara star, Paco transformado


Recuerdo con cierta alegría (aunque nos de no sé qué reconocerlo) cuando en un Master que yo enseñaba en la Universidad francesa, pues vinieron algunos alumnos chinos a los que sin compasión ninguna les dimos unos cates como la copa de un pino. ¡Cate y más que cate por chino! No, en efecto, no era por ser chinos, por favor es broma, sino porque no tenían ningún nivel para estar en ese Master, simplemente retrasaban a los demás. Cuando era yo estudiante y había algún oriental por la Facultad les llamaba noncoscum "ahí está otro noncoscum con sus pies pequeñitos tan monos"...decía una servidora. Pues sí coscarse del latín coxicare cadera pero que en su segundo significado quiere decir percatarse, enterarse, osea que el que no se cosca, es que no se entera, justamente lo que les pasaba a los colegas en una clase por ejemplo de latín vulgar, que mirabas sus caritas y veías que flipaban como las mismas cabras del monte en un garaje. En fin, que las criaturas hacían lo que podían solamente comparable a nuestra incursión en China donde nos han dado cate tras cate. 
Esta civilización de la que todo el mundo dice que se van a comer el mundo, que el globo entero va a estar en sus manos y cosas así, pues que todavía les queda bastante para que eso suceda. Es obvio que lo que es los extranjeros no les gustan nada, y los chinos no son lo mismo en nuestro país que en el suyo, verbi gratia. 
Aquella mañana en la que pensábamos que nos dejarían dormir, pues no, a las 7 arriba porque ese día visitábamos un Museo de cultura china. Nos gustó mucho aunque yo ya comenzaba a llevar los pies "empezaos". Esto quiere decir que mis sandalias había fustigado mis pies de tal manera que me dolían por todos lados además de tener unas ampollas bestiales. ¡Qué desgraciá es una! Paco, llevaba alguna tirita pero claro no era suficiente. Me acerqué con Guasimara a comprar las susodichas tiritas. Lo logramos a base de enseñar el pinrel a todo bicho viviente.  Ese día Guasi y yo llegamos tarde a comer y nos acomodaron en la misma mesa de los del grupo, casi como haciéndonos un favor, se ve que vieron mi careto de dolor y lo confundieron con el de tener hambre. A Guasi quisieron servirle el té en una taza que estaba usada (puedo testificar que estaba usada) y claro con lo escrupulosa que es ella dijo que ni  hablar, ¡qué asco! les sentó mal que dijéramos que pro favor lo cambiaran y el anfitrión chino pidió que lo cambiara pero, con bastante desconfianza, jurando en arameo que no, que no estaba usada. Cabezones ellos. Yo en esas circunstancias de tensión no quise decir nada de la sopa que me dieron con cuchara dentro y algo mermada, osea que había sido empezada y que la dejaron allí para una servidora. En ese momento me sentí profesional, sentí que había mejorado en la vida, que me había hecho mayor, adulta, porque hice lo que hubiera sido impensable para mi y quien me conozca: tomarme una sopa fría, chupada, y babosilla. Creo que con esa acción me gané un pelín más el cielo. 

Habíamos acordado que nos gustaría visitar un templo budista, especialmente yo, que necesitaba volverme algo Zen completamente y así no dar más chillidos en mi vida. Decía: Jesús, Jesús, y nosotros, no Jesús no, Buda, Buda...y así hasta que se enteraron tres horas más tardes. No es que el cristianismo no sirva, por favor, es lo único lógico de mi existencia, ser cristiana, pero eso no quita que un conozca otras cosas (no voy a hablar de mis experiencias árabes porque la liamos) para ver si uno mejora más, particularmente la cuestión Zen, escuela de budismo mahayana, cuya búsqueda se aparta del conocimiento teórico e intelectual para buscar la experiencia de la sabiduría más allá del discurso racional. Digo yo siempre que si vamos más allá de la razón entonces entramos en el campo del sentimiento, de la fe, de lo que no se ve y ya estamos con el problemón de nuevo. En fin, este tipo de budismo Zen (meditación) como tiene una antiguedad importante (siglo I) y aunque proviene de la India me atrae históricamente, sobre todo para comprobar que por mucho Zen que tengamos en la vida, las sociedades son igual de cafres. Bueno la palabra Zen es de la escuela japonesa, en la escuela china es Chán, en coreano Son. Osea que luego en tu cabeza puedes unir las tres palabras y hacemos una: Zenchanson, (inventado) que mola mucho y abarca a todos, es una palabra como más solidaria. En el asesino trayecto hacia el templo de Buda, que más que ir de paseo más parecía una huída según has robado en el Banco, nos dimos cuenta de que estas cosas son relativas porque relajados, relajados los conductores desde luego no están, y ya de nuevo con el subidón del ¡ayayai que nos damos!, nos mostrábamos felices de comprobar que esta civilización no es mejor que la nuestra, son tan bestias como los presentes. En fin, el caso es que por ser amable con el conductor le dije: -que concierto mas bonito lleva usted puesto en su cd. ¿Qué creen que hizo? pues quitarlo, como diciendo Ah, que le gusta, pues ahora voy y se lo quito. Pienso que no me entendió. Guasimara y yo soltábamos carcajadas porque otra cosa no se podía hacer, con lo cuál nuestros anfitriones chinos pensarían una vez más que estábamos locas. Quedé sorprendida con la evolución de Paco especialmente cuando fuimos al mencionado templo que dicho sea de paso para la cantidad de chinos que hay, la verdad, es que tampoco había tanta gente, osea que les interesa más lo material que lo espiritual. Unos budas enormes, de estos que cuando los ves te dices a ti mismo: o este colega me ayuda con lo grande que es o no sé qué va a pasar.
En efecto, Paco ya estaba en otro plano, había dejado los problemas de trabajo en España y se adentraba de lleno en la sociedad china. Me di cuenta cuando al cruzar la calle lo hacía con donosura sin miedo a ser atropellado a diferencia del resto, él no, era como que fundido con el ambiente no le importaba fenecer, porque allí desde luego feneces de un atropello o de un golpe. Claro, han dejado la bici antes de ayer y ahora pilotan coches, imagínate pues como los niños en los coches de choque, como luego lo de la  muerte no va con ellos, pues eso. Allí compramos incienso y recuerdillos de esos que te aseguran que darán buena suerte, salud...eso, ¡ y políticos honrados!
Cuando preguntamos a nuestros anfitriones que ¿dónde están aquí las tiendas de copy de tó lo que se mueve? Osea, que por fi dónde están las cosas de marcas? y nos dieron una dirección. Cuando llegamos nos habían enviado a la zona más cara de China con todas sus tiendas de marca, Dior, Chanel...pero más caro que en ningún sitio. Deprimidos pensamos que nos querían hundir. Esa noche nos llevaron a un restaurante japonés lo que significó para mi, el cielo abierto. Guasimara -como suele ser normal en ella- se puso muy mona, y mira por dónde les llamaba la atención que llevara anillos, pulseras, collarcitos...¡la caña de España! pero bueno, ¿es que esta gente no se arregla nunca? Hasta ese momento, no habíamos visto más que camisetas y gente vestida de Decatlhon imitao, con lo que queda demostrado una vez más la cuestión cultural porque en nuestra tierra ningún ejecutivo va en camiseta cutre por la vida, short y cholas. ¡Anda qué...! 
¿Qué milagro se produjo en el resto japonés? Pues que nos encontramos con un grupo de españoles, unos jóvenes ingenieros que llevaban allí un año y que celebraban un cumple. La liamos parda, y lo mejor es que nos dijeron el gran secreto, a saber: sabían cómo ir a la tiendas de copy. Felicidad suprema y cachondeo múltiple, Paco haciendo de camata con los palillos puestos en la oreja y los chinos que le querían matar....Muy divertido, nosotros vestidos de boda y ellos campestres por encima del bien y del mal, osea Chán porque ellos son supelioles a nuestras formas culturales.
Mañana más con Guasi al ataque del regateo (mermando precios) y Paco descosido (liándola parda con todos los vendedores).


                                                              

miércoles, 10 de julio de 2013

Cosas chinas, cuentos de viajes. Capítulo I



Afirmar que la materia es la única realidad -con lo que claro es, hay que afirmar su absoluteidad y eternidad- de tal modo que no deje lugar para ninguna realidad no material siempre ha sido y es una de las máximas del materialismo dialéctico, algo de lo que básicamente no nos enterábamos de nada en la Facultad, pero molaba porque era marxista y algo Mao. Como un elemento preponderante en los años de liderazgo de Mao fue el culto a la personalidad, es evidente que lo del culto a la personalidad sería la suya porque los chinos la han perdido por completo, osea, personalidad cero. Aquellas imágenes suyas que invadieron el resto del mundo, presentaba a Mao como un enemigo de los terratenientes, hombres de negocios y de las potencias de Occidente, particularmente los Estados Unidos, declarándose aliado de los campesinos y trabajadores.
 
El legado de Mao es hoy objeto de gran controversia y no es para menos porque cuando uno llega a China solo encuentra desajuste, caos y poca coherencia, si lo comparamos con otros países orientales como por ejemplo Japón, país que conozco bastante bien. De acuerdo con Deng Xiaoping, quien fuera desplazado durante la Revolución Cultural acusado de seguir el camino de restauración capitalista, Mao estaba las tres cuartas partes en lo correcto y una cuarta parte errado y su contribución fue primordial y sus errores secundarios. Algunos miembros del Partido Comunista, sin embargo, acusan a Mao de ser el responsable de la ruptura con la Unión Soviética. También se le critica el no haber adoptado políticas relacionadas con el control de la natalidad, las cuales fueron desarrolladas posteriormente por sus sucesores cuando establecieron una serie de incentivos y programas a fin de lograr que las familias chinas sólo tuvieran un hijo. Hoy, rusos y chinos comienzan una nueva andadura hacia un futuro en el que los chinos intentan absorber todo Occidente como si esto fuera coser y cantar. Hoy los chinos tienen que pagar alrrededor de 25.000 euros por poder acceder a tener un segundo hijo, y uno comprueba que toda esa revolución maoísta queda todavía en la sociedad china.
Los críticos de Mao, sin embargo, afirman que logró éxitos de gran importancia. Por ejemplo, antes de 1949 el índice de analfabetismo era del 80% y el promedio de vida de la población era meramente 35 años. A su muerte, el índice de analfabetismo había bajado al 6% y el promedio de vida se duplicó a 70 años. La población de China durante el periodo de Mao aumentó en 57% llegando a 700 millones comparado con la cifra de 400 millones que había permanecido constante en el periodo de guerrs. También dicen sus seguidores que bajo Mao China se deshizo de un siglo de humillaciones a las que le sometieron las potencias occidentales y surgió como una gran potencia mundial. También afirman que Mao logró la industrialización del país y aseguró la soberanía de China bajo su mando. Se dice también que Mao terminó con el régimen corrupto del Kuomintang. Los oponentes a Mao indican que los logros en la erradicación del analfabetismo y las expectativas de vida, también fueron alcanzadas por el régimen del Kuomintang en Taiwán. Algunos de estos logros se obtuvieron debido a que el país no estuvo en guerra durante ese periodo y por tanto pudo dedicarle recursos al mejoramiento de la población. Hay opiniones para todos los gustos y algunos hoy todavía dan muestras de agradecimiento a aquel que cambió la manera de ser y de pensar de su país. Sus dirigentes han formalizado una especie de Partido Comunista Chino, con buenos componentes de la unión soviética (osea copiando) y algo de aquí, de allá y de Mao. Con todo, para el 2016 será con su economía socialista la primera economía del mundo, el país de mayor dominio pecuniario, pero claro, luego hay que verlos.
La pasada semana se ha dado el caso de que por una cuestión cultural he viajado a China, al sur, sí donde las inundaciones por lluvias torrenciales, a Shenzshen, como en los chistes: esto eran tres españoles, una canaria, un aragonés y servidora que es de Madriles de toa la vida. ¡La caña de España! Nuestro paseo por tierras chinas no ha dejado indemne a nadie, dando la nota a todos los niveles, osea, también intelectualmente, artísticamente, teniendo en cuenta que en eso no hay quien nos la empandille. Mi amigo aragonés, a quien llamaremos Paco, por aquello de don Francisco de Goya, y Guasimara -mi amiga canaria- por lo de la princesa canaria, se portaron como campeones porque entre ellos y yo misma nos hemos reído lo que no está en los escritos, a pesar de que Paco, hombre formado, elegante, político y muy serio, al principio se mostraba algo reacio a soportar a las dos Maris, yo tampoco tendría disposición, claro, las mujeres estamos como cabras.
Lo cierto es que nos trataron muy bien, nos llevaban de un sitio a otro como se suele hacer cuando vienen ilustres de otro país, lo que pasa es que claro, las costumbres además de hacerse leyes, no son lo mismo de una civilización a otra y uno con la edad se va concentrando en su españolismo, las cosas como son, a mi, me pasa últimamente, debe ser la edad. El caso es que en la primera cena -que yo ya pensaba que sería la última- nos dieron los palillos sin posibilidad de comer con tenedor porque no les da la gana dártelo, porque total para sentirte el capullo del grupo no merece la pena, simplemente coges los palillos sí o sí, y a batírtelas para pescar algo de alimento. Paco, estaba bastante gracioso diciendo: yo es que lo del comer con palillos, no sé yo...sin que nadie le hiciera ni puñetero caso. Obvio. Relleno de medusa, algunos gusanillos, tortuga y demás especialidades culinarias de la ancestral comida china, desfilaron aquella noche, entre cosas reconocibles como algún espárrago al que nos tirábamos de forma casi salvaje. Reconocer un alimento en esas circunstancias es como poner una pica en Flandes, esto le pasaría a cualquiera, sin más. Aquella noche ya nos sorprendió el hecho de que toda la peña -peña china- se lanzaba unos eructos bestiales como el que no quiere la cosa, con espontaneidad, desenfado y maestría. A esto se le suma las formas de los wáter públicos de restaurantes y demás, (la casa Roca no ha llegado allí por lo que se ve) que se construyen con un agujero en el suelo y ahí te las compongas. Esta forma de meódromo femenino se pueden encontrar en algunas paradas de la ruta hacia Francia desde el país vasco, pero eso sí, molando más, como con glamour que para eso son franceses. El caso es que a mi colega canaria le pareció el horror más grande de su vida y aguantó como una campeona su pis como está mandao hasta llegar al hotel. ¡Ahí va a entrar la Guasimara!. 
Nosotros pensábamos que después de esa cena cafre, nos dejarían dormir al día siguiente, ¡de eso nada maño!, a madrugar como todo el país que para eso son comunistas y dormir un poco más debe ser de burgueses ¡que te meto, que te meto un viaje como duermas más!. El caso es levantarse pronto aunque sea pa na. Con lo del eructo este que te cambiaba el peinado por completo ya nos quedamos ciertamente flipaos, bueno chinaos y con el trajín del viaje y el horario maltrecho dormimos bien hasta llegar la mañana donde bajamos como fieras al desayuno -porque en realidad no habíamos cenado nada entre palillo y palillo lo que es engañar al estómago-  notándose a la legua que bajaban españoles al restaurante del desayuno, normal, nadie se ríe en el mundo, por lo que se ve, solo los españoles estamos contentos ante cualquier situación.
El siguiente paso para que te de el subidón en aquellas tierras y si tienes la tensión baja o estas desanimado, tranquilo, súbete a un taxi que te vas a enterar. Con la coronaria constreñida por completo, te sube la tensión, te espabilas en la vida, aprendes a valorar tu existencia, enfrentas la posibilidad de morir...y muchas otras cosas más. Aquel día nos llevaron a un Museo, mientras, nosotros nos sentíamos ya por completo como la auténtica Selección Española que tiene que darlo todo por una causa y acabar con todo chino que se menee. 
(Mañana más)


Lee y piensa: samaritano o fariseo ¿qué eres?

samaritanos, fariseos...

Los libros sagrados siempre me han interesado en grado extremo y es por ello que mis reflexiones sobre la vida alcanzan también a una de la...