sábado, 18 de julio de 2015

Razón y fe de Tomas de Aquino

Santo Tomás de Aquino consideró que filosofía y teología eran dos tipos de saber diferentes: la primera se basa en el ejercicio de la razón humana, mientras que la segunda tiene su razón de ser en la revelación divina. Ambas pueden tratar el mismo tema pero l hacen desde perspectivas diferentes. Ambas también son verdaderas y llegan en realidad al mismo punto, a la misma verdad, la fe, porque la revelación representa el principal criterio de verdad y no se puede dudad de ella, y debido a que la razón utilizada correctamente, conduce necesariamente a la verdad. En consecuencia razón y fe, filosofía y teología, no pueden contradecirse o llegar a conclusiones diferentes, pues en definitiva todas las verdades proceden de Dios, si esto sucede, si las conclusiones de la una no coinciden con las de la otra, será porque la razón ha cometido algún error en su discurrir y por consiguiente se equivoca.
No existe por tanto conflicto entre ambas disciplinas: una (la razón) proporciona al hombre un método que le permite conocer el mundo sensible y realizar los procesos de abstracción propios del intelecto; la otra cara la fe) es el criterio de verdad. Hay en consecuencia una sumisión de la filosofía no tanto a la teología sino a la revelación. Algunas verdades reveladas, por otra parte, pueden ser conocidas por la razón; no precisan de ella para resultar ciertas (sabemos que lo son puesto que representan la forma en que Dios se nos ha manifestado) pero el hecho de que puedan comprenderse racionalmente es preferible a la pura creencia. Entre estas verdades está la existencia de Dios, de la que veremos que santo Tomás aportó cinco pruebas, este tipo de verdades reveladas demostrables constituyen lo que el pensador llamó verdades teológicas naturales, temas que son objeto de estudio tanto de la filosofía como de la teología y que sen engloban en una disciplina conocida como teología natural. Existen sin embargo verdades reveladas que no se pueden demostrar mediante la razón, como ne el caso de la Trinidad o de la encarnación de Dios. La teología natural, un lugar de intersección entre razón y fe, constituye una de las partes más significativas y originales de la filosofía tomista.
Santo Tomás de Aquino se preguntó si era posible creer y conocer al mismo tiempo y contestó que no, pues donde hay conocimiento no existe fe (no se puede creer en las cuestiones demostradas). Este postulado planteó una dificultad al pensador, pues la existencia de Dios es demostrable y sin embargo también se cree en Él. Contestó santo Tomás que las verdades demostradas no son dogmas, sino una especie de introducción a éstos. 
Podemos decir que Santo Tomás asignó campos de acción diferentes a razón y fe y reconoció la verdad de ambas disciplinas, si bien también dijo que necesariamente ambas deben llegar a las mismas conclusiones. Nos habló, además, de lo que él denominó una teología natural, que se aplica a aquellas verdades reveladas que son tratadas también por la razón. El filósofo recurrió a la razón en su labor, pero en definitiva fue siempre la fe la que le indicó el camino que debía recorrer. 

Lee y piensa: samaritano o fariseo ¿qué eres?

samaritanos, fariseos...

Los libros sagrados siempre me han interesado en grado extremo y es por ello que mis reflexiones sobre la vida alcanzan también a una de la...