Personas que visitan este blog

Sócrates escultor del pensamiento innato

                                       
               


Sócrates afirmaba el carácter innato del conocimiento, según él, los seres humanos poseen ideas innatas de las que, sin embargo, no son conscientes, no se dan cuenta; por consiguiente, para investigar la verdad debemos examinar los contenidos que se encuentran en nosotros, en nuestra alma, como indicaba la inscripción de Delfos: "el principio de la sabiduría radica en el conocimiento de uno mismo": conócete a ti mismo. 
El método adecuado para llevar a cabo esta tarea consiste en un proceso inductivo que por medio del diálogo (método dialéctico), partiendo de los conocimientos aparentes, de las opiniones ingenuas y comunes, y de los prejuicios cotidianos logra descubrir la verdad. En este proceso podemos distinguir dos momentos un momento negativo o refutación y otro positivo o mayéutica. la refutación consiste en hacer ver a nuestros interlocutores que los conocimientos que creían cierto e indudables no son tales. Sócrates salía al ágora y allí interrogaba al artista, al maestro, al general y sirviéndose de ciertas preguntas atinadas les hacía cobrar conciencia de su ignorancia. La refutación, pues, ponía de manifiesto que aquellas opiniones que parecían ciertas e indubitables eran problemáticas, falsas o carecían de fundamento. De este modo, conducía la interlocutor a una situación sin salida aparente ne la que todos los conocimientos ser tornaban problemáticos: "sólo sé que no sé nada".
En este punto, comenzaba el segundo momento, la mayéutica, que consistía ne que, una vez eliminadas las falsas opiniones, los propios interlocutores pudieran encontrar en sí mismos la verdad. 
Sócrates, que era hijo de un escultor y de una comadrona, comparaba su oficio con el de sus progenitores: de la misma manera que su padre no "construía" estatuas, sino que ante un bloque de mármol se limitaba a eliminar las partes sobrantes hasta permitir que surgiera la figura que previamente existía en el interior, y de idéntico modo a su madre que ayudaba a dar a luz los niños concebidos con anterioridad, residían en sí mismos, en su interior, en su alma (innatismo); esto es, en opinión de etse pensador el auténtico conocimiento consiste en traer a la consciencia los contenidos -las ideas- que previamente se encuentran en el alma de modo insconsciente. 

Publicar un comentario

Entradas populares