sábado, 9 de julio de 2016

Cuando se tiene un amigo escritor



Los escritores en general somos personajes peligrosos. Esto sin duda se puede comprobar de una manera cotidiana con las reacciones que tienen nuestros amigos y familiares. Yo he podido ver, sufrir y padecer muchas reacciones de las personas que me rodean y seguro que a otros colegas que se dedican a lo mismo les sucederá igual. De entrada, nuestra profesión parecerá –para la mayoría de la gente- algo ociosa, nada fundamental y mucho menos algo de importancia para la marcha de la economía de un país. Me refiero concretamente a la “opinión” que de estos temas tienen mis confrères españoles, pues en otros países conceden otra importancia a escritores y filósofos como es el caso, por ejemplo, de Francia. Bien, dicho esto, paso a comentar algunas reacciones curiosas que de este tema he podido cosechar. Siendo consciente de mi estatus de vaga nacional, constaté en algunas amigas (todas eran mujeres las que me lo decían sin saber hasta hoy porqué) la mala leche que tenían cuando me lancé en pleno embarazo y crianza de varias criaturas a hacer un Doctorado en Filosofía y Letras. Lógicamente nadie daba un duro por mi, considerada escoria social, osea una mamá que ahora quiere ser intelectual, un horror, ni siquiera el director de tesis –del que podría decir y acusar ahora de más de una cosilla- confiaban en mi proyecto. ¿Para qué quieres ser Doctora en letras ahora? Ese ahora castrante, me sonaba a fascismo puro. Pero me dió igual porque uno debe confiar y creer sobre todo en su propio potencial y nada más. El tiempo pasó y donde la gente normal emplea seis o nueve años en terminar, yo lo hice en tres, es decir, que cuando leí mi tesis, fui con varios libros publicados y me dieron mi notaza. (también llevé varios bebés). Los libros de ensayo literario y filosofía que escribí a partir de aquellos años cayeron en saco roto. Todavía hoy, colegas de Universidad –un mundo dominado por acomplejados y por machismo paternalista- continúan a hacerlos pasar desapercibidos. A mí me sigue dando igual porque no consiguen que me pare, son seres que tienen que existir forzosamente para el héroe de sí mismo. Cuando uno escribe “esas cosas tan serias que nadie entiende” te dejan de lado por marginada social, o por alguien que en realidad no llegará a nada porque escribe cosas raras y desde luego de poco pecunio. Yo digo siempre: eso, por ahora y así hallo consuelo y bonheur.

Temas académicos aparte de los que se podrían escribir aburridos tomos, llegamos al momento en que el escritor comienza a escribir otras cosas más molestas, artículos,opinión, cuentos, poesía, novela...¿qué sucede con amigos y familia? Para los amigos, tener un amigo escritor o poeta es desconcertante, es como encontrarse de bruces con la realidad, con él, y si no has hecho los deberes...mal, vas, mal. A un primo poeta o a una hermana novelista hay que leerle algo ¿no? Los amigos se sienten presionados –supongo- por esta situación. ¿por qué? Porque te preguntan bueno, y ahora qué haces? –pues lo de siempre...escribo esos textos que pongo en mi blog (subsconsciente: y que tú nunca lees) que a la gente le gustan mucho, el otro se pregunta en su subsconsciente (a qué gente) trabajo sobre una novela...ultimo los detalles de mi último libro de cuentos...ya sabes, artículos para revistas...(en fin vida de vagos...) El amigo a quien hace alomejor dos o tres meses que no ves se siente obligado como a decir alguna cosa para agradarte con una cara rara porque en realidad no se ha leído ese libro que tú con tanto esfuerzo le regalaste entre otras cosas para que te conozca, para que sepa lo que haces y no te juzgue tan a la ligera, ¡leñe! Y descubres que es un traidor, que no lee nada, que solo se tira el pisto con lecturas ociosas, con cuatro cosas de bobo de salón, que leer, leer, en realidad no lee nada, o que sino... es un cabrón si no se toma la molestia de leer un libro de un amigo o de decirte algo, de reconocerte. Punto. Ahora llegaría el momento de terror absoluto cuando te da por preguntar abiertamente: -Por cierto ¿te gustó mi último libro? Horror y más horror en el semblante de nuestra amiga o amigo, que se ha quedado ñeque-ñeque, por lo tanto: Esta es una pregunta que nunca se debe hacer.

Luego están los que se sienten intimidados ¿cuáles son? Los que creen que serán fuente de inspiración para algún cuento o quizás un personaje...y por consiguiente te temen. Y llevan razón...por eso un escritor es molesto porque observas y luego de manera consciente o inconsciente lo llevas al folio, pero no es grave, es la vida y la novela por ejemplo, es imagen de la vida. A partir de ahí eres sospechoso. Después están los que han leído algo tuyo y no les gusta pero ¿cómo te lo van a decir?, están los que querrían hacer un Simposium sobre lo que han leído de ti, y claro, tampoco es eso (yo siempre digo...ah! yo he dicho eso...no me acuerdo) y luego están los que han leído algo tuyo pero no te encajan nada en absoluto con tu imagen o con lo que representas, es decir, con la persona que eres. Lo que leen no es la persona y la persona no está o sí está en lo que está escrito...pero no saben qué hacer con ese material. Resulta que les parecias una pacifista y acaban de leer algo tuyo que incita a la revolución, o piensan que eres una mística y tus libros son una apología del hedonismo ¿qué hacer?.

En Francia, me han parado muchas veces por la calle para felicitarme por el artículo Les chaussettes Ah les traites! En su versión española Los calcetines también tienen su vida interior. Ya ves tú, probablemente el texto que más rápido he escrito en mi vida y que menos complicaciones me creó. La razón es sencilla y simple, es un relato que habla de un asunto de orden extremadamente cotidiano como son los calcetines que uno se encuentra por la casa de la manera más absurda y loca, pero contado, quizás con cierta gracia y veracidad. El lector, probablemente –a juzgar por lo que ellos mismos dicen- encuentra una comunión muy grande con el escritor que se acerca a él para hablar de cosas de orden diario, cosas normales, nada sublimes que son las que nos hacen recrearnos a los escritores en un a modo de exaltación de la amistad con la retórica quizás demasiado irreal para algunas personas. El lector –o mejor dicho a determinado tipo de lectores- quiere que el escritor se acerque a él. El resultado es que el otro día en una cena, en Francia, claro, presentándome como caso clínico, alguien lo hizo refiriéndose como: es una estupenda escritora española que escribe mucho sobre calcetines... Vale. No hablemos de ideologías y demás...muchas veces me han preguntado ¿pero tú has sido espía y guerrillera comunista? O ¿pero cuando has tenido esa experiencia con un músico? Yo he dicho la verdad, no, nunca he tenido esa experiencia con ningún músico (es por el texto de El Oboísta) y de haberlo tenido jamás lo sabría nadie...En fin, la gente se despista, se descoloca, se despeinan al ver que en realidad de una persona de apariencia llana y tranquila (como creo que soy yo) no saben nunca en realidad qué eres, qué diablos tienes en la cabeza, y eso, te convierte en peligroso ¿por qué? Porque no te controlan. Y yo, río de felicidad completa de poder tener ese mundo particular, íntimo, sorprendente que te permite ir de un lugar  a otro fácilmente como un navegante sin que nadie sepa en realidad qué eres, ni quién eres. Si te mueres de hambre...pues, ya se verá.



jueves, 7 de julio de 2016

La metáfora de Ser, fábula teatral absolutamente inverosímil


 

La metáfora de Ser, fábula teatral absolutamente inverosímil
Habitación naranja, soleada y con un tragaluz por el que entra un sol de justicia. Muebles antiguos de anticuario rellenan las paredes que son de color amarilloanaranjado como un sol. Es lógico en ese despacho está amaneciendo. Dentro hay libros cuyos lomos se transparentan por los cristales de las puertas. Todos ordenados por colores. Muchas barras de pan cuelgan del techo.

Despacho de una Facultad cualquiera. (suena la puerta, toc, toc)
Sara Latina: (profesora universal inaccesible al desaliento) ¡Adelante!
Entelequia Nebrija: paaaadentrooo ¡Hola! ¿Esta es la Casa de las Metáforas?
Sara Latina: (que está haciendo el pino en su despacho como si nada) Esta es la casa de las metáforas, en efecto.  Naturalmente que podeis pasar, estaría bueno: ésta, es vuestra clase. (huele bien)
Entelequia Nebrija: Bien pues vengo acompañada de esto: un lápiz, un trozo de madera, tela de algodón, plastilina, agua en una botella, un trozo de hierro, arena en una caja, un trozo de desierto, un árbol pequeño ciprés, un árbol pequeño sauce llorón, una goma de borrar, un trozo de cristal, una cerveza, un libro, acuarelas, una caja de latinajos, un imán…y un pollastre. (Este último parece el emblema del grupo.)
Sara Latina: Hombre, qué sorpresa…estáis todos aquí.
Entelequia Nebrija: Ajá, osea que sabes lo que significa esto ¿no? Guapetona.
Sara Latina: saber, saber…yo solo sé que no se nada.
Entelequia Nebrija: entonces si no sabes nada ¿porqué estás ahí?
Sara Latina: Por que vengo a aprender y porque me da la gana… a hacer asociaciones metafóricas que las vendo en mis clases a cambio de que me devuelvan otra metáfora…y así. También puedo inventar palabras pero estas solo las doy cuando otro lo provoca, sino, nada de nada.
Entelequia Nebrija. Ya, ya, muy inventora te veo. (Según dice esto el personaje sacude su melena de un sitio a otro con rapidez. Es una melena gallega).
Sara Latina.- (que al ver el espectáculo de los cabellos gallegos, flipa un poquito) Pues mira, mi querida Entelequia aquí tienes dos o tres palabrejas: hidromaníaco, hidrófilo, latinfan…
Entelequia Nebrija:- Tu sigue así que un día harás Cátedra. Muy bien que me parece, pero ¿sabes lo que tienes que hacer ahora no?
Sara Latina.- ¿Te refieres a todo esto que te acompaña verdad? (se acerca a acariciar la tela de algodón, toca el trozo de hierro, mete el dedo en las acuarelas, bebe un poco de agua, teclea sus uñas en el cristal…observa todo)
Entelequia Latina.- Sí, me refiero a nosotros barra nosotras. Ahora te toca a ti hacer algo con estos materiales, de modo que ya puedes empezar a currar un ratito y al final del curso nos mostrarás qué has hecho con nosotros. ¿qué te parece?
(Suena la puerta. Voz: ¿Podemos entrar profesora?)
Sara Latina.- ¿Si me dice quien habla? (grita cual posesa)
La Voz.- Somos los de los muebles. (también elevan sus voces pero son una coral)
Sara Latina.- (perdonad) Ah, sí. Pues entren, entren.
La cuadrilla va vestida de guerrero ninja. Hay un quinto mozo que entra por la ventana descolgándose con arneses.
Mozo.- Soy el antenista que traigo las antenas de plastilina que ha pedido usted.
Sara Latina.- Bueno, bueno, muy bien, pero por favor sean breves. (siguen a lo suyo)
Entelequia Nebrija.- Lo siento, quizás sea mejor que vuelva en otro momento...tienes mucha gente aquí.
Sara Latina.- No os inquieteis (ahora habla al plural del personaje) haga usted como si no estuvieran…¿vale? (este ¿vale? Debe ser pronunciado con intención entre macarra y culta, una cosa rara .) Yo me ocuparé de este encarguito que me hacéis. ¿Qué más?
Entelequia Latina.- Nosotros somos pura dinamita, así que puedes empezar a currar. (se da cuenta de que se ha pasado un pelín…Sara es la profesora) (tose, ejem…onomatopeyas varias….se ponen nerviosos y comienzan a hacer acrobacias…la madera salta sobre el pie derecho, el cristal sobre el izquierdo, la arena se sube por los muebles, el desierto emite voces, la plastilina baila bachata, el agua hace formas de héroes, el sauce se mueve a ritmo de cajón flamenco, el ciprés canta con voz de contratenor, la tela de algodón emite viento como de barco…(Se lía parda.)
Sara Latina.- (como si no fuera con ella) Vale, bien, bueno…tranquilos.
(Un pollastre sale mareado y dice: Arrrivederchi!!!) Poned la mente en blanco!!! A ver qué tal.
Entelequia.- uno de los de la Entelequia (Noemí) dice que dejar la mente en blanco es una virtud, así que a ver ahora qué hacemos.
Sara.- No, no es un virtud, es un entrenamiento…tranqui…ya lo haremos más a menudo.
(Hay un bolso muy grande que nadie sabe de quién es. Se abre solo ante el estupor de los que están en el despacho. El Mozo antenista que parece no haber terminado su trabajo hace un ale-op para cerrarlo pero no lo consigue)-
Entelequia.- Deja, deja chaval no te metas donde nadie te llama. (el Mozo se va disparando una pistola de rayos laser, pero se va como contento. La cuadrilla Ninja sigue por ahí haciendo que hacemos…están y nadie sabe quién son ¿lo sabes tú lector?)
Se abre el bolso y empiezan a salir de ese bolso estereotipos, algunos molestos, otros divertidos, muy buenos algunos, estereotipos de fresa, estereotipos de cerveza…
Entelequia.- Adiós Sara…vamos a mirarnos hacia adentro a ver qué tal…
Sara.- Adiós, adiós amigos: Solvet saeclum in favilla.


 

miércoles, 6 de julio de 2016

Apuntaciones a un texto de El País 29 cadáveres en la Puerta del Sol



Aquel que vive de la Historia, vive, pero vive mal. Algunos se han manifestado ayer en la Puerta del sol exhibiendo cadáveres de fusilados encontrados en el monte de La Andaya en Burgos, ante la sorpresa de turistas –a quienes le parece un horror- o de trabajadores que a la sazón les parece el opio que distrae a la peña de otros grandes males. Este tema  ha recobrado –porque ya existía antes- una nueva dimensión ahora entre gentes, asociaciones, políticos y demás personas y personajes que se unen a esta lucha. ¿cuál? La de la búsqueda de sus antepasados de una guerra que ya se perdió, de una guerra que perdimos. No digo nada, solo que se perdió. No digo nada solo que el tiempo ya ha pasado y que me gusta mirar hacia adelante no sin mirar hacia atrás de vez en cuando, con un nudo en la garganta, con nostalgia, con tristeza, con pena, pero con respeto. Yo soy una buena perdedora y en el perder he encontrado mucha sabiduría que no el recurso del pataleo, claro. Yo no quiero que de mi historia, de la mia personal y de la de tantos otros españoles que salieron del pais, -muchos de ellos por culpa de los políticos republicanos- sea manipulada, utilizada y usada como mercancia cultural ahora que es un tiempo en el que van muy bien esos temas. Yo no digo que no haya que explicar qué pasó y con ello respeto las versiones que cada quién y cada quisque quiera dar, yo también tengo la mia, claro, tan respetable como las otras, no, lo que digo es que esto no es una feria. Las personas no somos ganado. Es posible que con el tiempo y si alguien me convence cambie de opinión. La persona está para evolucionar y tampoco hay que estar a piñón fijo con una idea, pero lo que es por ahora, creo que no me apean del burro.
En mi familia como en la de tantos otros existieron de los dos lados, unos conscientemente y otros probablemente sin saberlo. Como sea, unos se quedaron, se adaptaron e intentaron ser felices –como en los cuentos- y otros se marcharon cambiaron su identidad y no les volvimos a ver. Uno de mis abuelos fue uno de los que escapó a Francia, agobiado por los de su partido, abandonado por los de sus mismos ideales y por lo tanto desaparecido. Combatió en la resistencia, solo se eso. Probablemente si me dieran una subvención para encontrarle aquí en estas tierras desagradecidas con los combatientes españoles, pues no voy a negar que no la despreciaría, pero, luego está la otra parte, y es que yo prefiero contárme las cosas así, pasearme por los bosques franceses pensando que en alguno de ellos estará mi abuelo, o quizás esté en las cenizas de Dachau o de Manhautsen...no lo sé. No podemos castigar a los demás por algo que aunque para nosotros sea un crimen para los verdugos no lo es, nadie cree que ha hecho mal, nadie cree que obra mal, todo el mundo tiene su razón para actuar de una manera o de otra. La vida, las circunstancias son de una manera y cuando uno quiere que hayan sido de otra –y hablo en pasado- no se puede o no se debe buscar culpables, porque ya no lo arregla. Lo que sí lo arregla es lo que puedo hacer o construir hoy o mañana pero no el ayer, ni la Historia, de esa, solo me queda aprender y ser más inteligente, y actuar mas inteligente. Mucho menos politizar y pretender vivir de ello, eso ya me parece criminal. Y hay personas que viven de la Historia y ayer sin ir mas lejos hablando con una colega francesa profesora de filosofía por poco meto la pata porque la quise matar. Me trató como los algunos franceses históricamente han tratado a los españoles, es decir, neciamente, con suficiencia, como si fuéramos...qué se yo, salvajes, con el respeto por el forro, atacándome...y diciendo cosas  históricamente preconcebidas. De igual manera –todo hay que decirlo- los españoles tratan así de mal a otras personas latinas o de Marruecos, por poner un ejemplo. Como digo, obedeció a lo que la Historia le había contado, y claro, la realidad le dijo otra cosa bien distinta y se descolocó por completo y mucho. Nos observamos. Yo que soy pacifista por naturaleza  -aunque hubiera querido matarla- dejé que las cosas cayeran por su propio peso. Al final creo que se fue a su casa con otra opinión de los españoles y con algo para reflexionar. Fue una víctima de la Historia, y yo, aunque tengo muchas razones, no quiero ser eso, ni ir castigando a diestro y siniestro. Quiero descubrir y abrir ventanas aunque con el aire fresco entren también pequeños virus.

Seguiré en otro rato.
Voilà el link de El País
http://elpais.com/elpais/2010/09/02/actualidad/1283415432_850215.html

Lee y piensa: samaritano o fariseo ¿qué eres?

samaritanos, fariseos...

Los libros sagrados siempre me han interesado en grado extremo y es por ello que mis reflexiones sobre la vida alcanzan también a una de la...